Aditivos alimentarios, qué son, funciones y efectos sobre la salud

La alimentación es fundamental para cuidar nuestra salud y sentirnos bien. Pero no solo es importante la cantidad, sino también la calidad de lo que comemos. Conocer los aditivos alimentarios que tiene la comida que consumimos nos ayudará a tener una dieta más sana.

A todos nos puede ocurrir ir al supermercado y comprar alimentos sin fijarnos en las etiquetas de los mismos y, por lo tanto, sin conocer sus ingredientes y los aditivos alimentarios que contienen.

Muchos de los alimentos que consumimos a diario contienen aditivos como algunos tipos de pan, platos preparados, cereales para el desayuno, carnes y fiambres envasados, refrescos, pizzas, sopas, salsas… La lista es muy larga.

Para empezar, vamos a ver qué son los aditivos alimentarios y para qué se utilizan.

Qué son los aditivos y para qué sirven

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) los aditivos alimentarios son sustancias que se añaden a los alimentos para mejorar su inocuidad, su frescura, su sabor, su textura o su aspecto.

Aunque no nos demos cuenta algunos de los aditivos alimentarios más comunes se utilizan desde hace muchos años (o  siglos), como por ejemplo, la sal para conservar la carne o el pescado.

El uso de los aditivos alimentarios solo se justifica si se debe a una necesidad tecnológica y no induce a error al consumidor.

¿Cómo se clasifican los aditivos en los alimentos?

Según la legislación europea se pueden distinguir 27 tipos de aditivos alimentarios.

El listado de aditivos alimentarios sería el siguiente:

  1. Edulcorantes. Se utilizan para dar un sabor dulce a los alimentos o como edulcorante de mesa.
  2. Colorantes. Dan color a los alimentos o les devuelven su color natural.
  3. Conservantes. Alargan la vida de los alimentos.
  4. Antioxidantes. Prolongan la vida de los alimentos evitando la oxidación.
  5. Soportes. Se utilizan para diluir, disolver o dispersar.
  6. Acidulantes. Incrementan la acidez o proporcionan un sabor ácido a un alimento.
  7. Correctores de acidez. Controlan o alteran la acidez de un alimento o le dan sabor ácido.
  8. Antiaglomerantes. Reduce la tendencia de las partículas a adherirse unas a otras.
  9. Agentes de carga. Aumentan el volumen de un alimento.
  10. Emulgentes. Permiten el mantenimiento de una mezcla.
  11. Sales de fundido. Se utilizan en el queso para mantener una distribución homogénea de la grasa y otros componentes.
  12. Endurecedores. Mantienen el tejido de las frutas y hortalizas firmes.
  13. Potenciadores de sabor. Realzan el sabor y/o el aroma de un alimento.
  14. Espumantes. Hacen posible formar una dispersión homogénea de una fase gaseosa en un producto alimenticio líquido o sólido.
  15. Antiespumantes. Se añaden a los alimentos para evitar o  reducir que produzcan espuma.
  16. Gelificantes. Dan textura a un alimento mediante la formación de un gel.
  17. Agentes de recubrimiento. Aportan un aspecto brillante a los alimentos o crean una capa protectora.
  18. Humectantes. Impiden que los alimentos se sequen.
  19. Almidones modificados. Se obtienen por uno o más tratamientos químicos de almidones comestibles.
  20. Gases de envasado. Se introducen en el recipiente antes o después del alimento o mientras se coloca.
  21. Gases propelentes. Son los que expulsan los alimentos en un recipiente.
  22. Gasificantes. Sustancias que liberan gas y aumentan el volumen de una masa.
  23. Secuestrantes. Sustancias que forman complejos químicos con iones metálicos.
  24. Estabilizantes. Mantienen el estado físico-químico de un alimento.
  25. Espesantes. Aumentan la viscosidad de un alimento.
  26. Agentes de tratamiento de las harinas. Se añaden a la harina o a la masa para mejorar su calidad de cocción.
  27. Potenciadores de contraste. Se aplican en el exterior de frutas y hortalizas y ayudan a distinguir entre partes.

Los aditivos alimentarios más comunes

Ahora que ya tienes una lista de aditivos alimentarios, vamos a hablar de algunos de los más utilizados en los alimentos que consumimos a diario.

Los aditivos alimentarios más comunes son los siguientes:

  • Glutamato monosódico. Es uno de los más conocidos y se trata de un potenciador de sabor. Te contamos más acerca del glutamato monosódico en este post.
  • Nitrito de sodio. Se utiliza para conservar la carne y los fiambres.
  • Carragenina. Se usa como espesante, gelificante y estabilizante.
  • Edulcorantes artificiales. Aportan más dulzor que el azúcar y se utilizan en productos de dieta y bebidas para mejorar la dulzura.
  • Goma guar. Se encuentra en aderezos para ensaladas, salsas y sopas.
  • Colorante artificial. Suelen encontrarse en la mayoría de los alimentos procesados.
  • Monoglicéridos y diglicéridos de ácidos grasos. Se trata de sustancias con poder emulsionante y antioxidante.
  • Ácido ascórbico. Es la vitamina C y se utiliza como antioxidante.
  • Lecitinas. Es un emulsionante que facilita el mezclado.

Para que aprendas a distinguirlos cuando vayas al supermercado a comprar, debes saber que los aditivos alimentarios deben figurar en las etiquetas de cada alimento, como un ingrediente más, mediante su nombre y su número. Por ejemplo: colorante E100.

Es especialmente importante leer las etiquetas de los alimentos especialmente cuando tienes una alergia o una intolerancia alimentaria para evitar efectos adversos.

Puedes evitar los aditivos cocinando en casa los alimentos. Aunque deberás consumir los alimentos más rápido para evitar que se estropeen.

¿Los aditivos alimentarios son perjudiciales para la salud?

Esta es la pregunta más importante que nos debemos hacer. En relación a esta cuestión, es necesario conocer que para garantizar la seguridad de los aditivos alimentarios existe un organismo a nivel europeo denominado Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Este organismo analiza cada expediente que deberá incluir:

  • Datos sobre la identidad y características del aditivo.
  • Descripción del proceso de fabricación.
  • Justificación de la necesidad y usos que se le quieren dar.
  • Autorizaciones que ya existen.
  • Evaluación de la exposición prevista a la población.
  • Información biológica y toxicológica.

Una vez analizado el expediente, la EFSA establece la llamada IDA (Ingesta Diaria Admisible).

Además, como consecuencia del avance tecnológico, puede ocurrir que un aditivo alimentario considerado seguro, con el paso del tiempo, deje de serlo.

Por ese motivo, la EFSA realiza reevaluaciones de los aditivos. En este momento se está realizando la reevaluación de varios aditivos alimentarios que finalizará en el año 2020.

A nivel internacional existe un organismo en el que cooperan la OMS y la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación) que también se encarga de garantizar la seguridad de los aditivos alimentarios.

No obstante, si tienes una alergia o una intolerancia alimentaria es recomendable que acudas a un especialista para que te diagnostique y elabore una dieta adecuada a tus circunstancias.

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