alimentación saludable

A veces las personas llegan a reflexionar sobre la importancia de una alimentación saludable tras haber sufrido algún problema de salud. Sin embargo, lo ideal es que no tengamos que llegar a estos extremos para entender el papel de la dieta para nuestro bienestar físico y mental.

Por eso, adquirir determinados hábitos a ser posible a una edad temprana es una buena  inversión para el presente y para el futuro.

A continuación quiero proponerte algunas pautas para una alimentación más sana.

¿De qué hablamos cuando hablamos de alimentación saludable?

La alimentación, en un sentido amplio, condiciona de forma importante la salud, el crecimiento y desarrollo de las personas y debe contener una cantidad suficiente de nutrientes para cubrir la mayoría de nuestras necesidades fisiológicas.

Aun así, nuestra salud no depende solo de lo que comemos sino de una suma de hábitos saludables. Otros factores que influyen en el mantenimiento del equilibrio de nuestro cuerpo son la práctica regular del ejercicio, tanto físico como mental.

que es alimentación saludable

¿Por qué se habla tanto de alimentación sana?

La falta de una buena alimentación se da, en muchos casos, porque existe una carencia en la cultura de hábitos alimenticios. El ajetreo del día a día y la falta de tiempo llevan a las personas a buscar comida fácil y rápida, que en la gran mayoría de ocasiones podría catalogarse como comida basura.

Según la Organización Mundial de la Salud, casi el 50% de las complicaciones de salud que podemos ir desarrollando a lo largo de la vida están causadas por llevar una mala alimentación.

Argumentos como “no tengo tiempo para cocinar”, “no sé cocinar” o “comer sano sale caro” son solo excusas para optar por esa comida basura sabrosa pero pesada y con un elevado porcentaje de grasas y azúcares.

El objetivo de entender qué es una buena alimentación y cuáles son sus beneficios para nuestra salud es:

  • Dejar de hacer “dietas” durante toda la vida (la mayoría de ellas sin base científica).
  • Dejar de experimentar los famosos “efectos rebote”.
  • Disfrutar del placer de comer sin tener miedo a ganar peso o a provocar complicaciones de salud en el futuro.

alimentación saludable definición

Consejos para una alimentación saludable

Para empezar el camino hacia unos hábitos de vida saludable se recomiendan unos primeros consejos con base científica:

1) Fijar horarios

Lo ideal es poder fijar horarios para las principales comidas del día. Marcar horarios y respetarlos será un gran paso para comenzar un patrón alimentario saludable.

2) Masticar despacio los alimentos

La digestión de los alimentos comienza desde que los introducimos en la boca. No sólo evita digestiones pesadas o que te sienten mal los alimentos, sino que masticarlos bien y despacio implica sentirse saciado más rápido y consumir las cantidades que uno necesita.

3) Priorizar la materia prima

Eso incluye alimentos frescos como las verduras, las frutas, los frutos secos. Son estos los alimentos que aportan a tu organismo los nutrientes que necesita a lo largo del día.

4) Elegir productos con grasas saludables

Hay que tener en mente que no todas las grasas son malas. Por eso es importante aprender a distinguir las que son más saludables. Un buen ejemplo es consumir productos que contengan aceite de oliva virgen extra.

Usar especias es uno de los hábitos saludables de alimentación

5) Controlar el consumo de sal

Lo ideal sería tener un consumo mínimo de sal y utilizar sustitutos como el ajo o las especias para dar sabor a las comidas.

6) Consumir proteínas de alto valor biológico

Incluye, carnes magras como el pollo, huevos, pescados y algunos tipos de legumbres. Se les llama proteínas de alto valor biológico por su importante función en el organismo.

Hablamos de funciones:

  • Energética
  • Reguladoras: hormonas, neurotransmisores…
  • De transporte: albúmina…
  • Estructurales: colágeno, queratina…
  • Defensivas: inmunoglobulinas…
  • Reserva: ferritina, mioglobina…

Las proteínas tienen un alto valor nutricional y destacan por sus propiedades:

  • Mantienen e incrementan la masa muscular
  • Promueven la saciedad

Recordemos que todas las estructuras del organismo están constituidas total o parcialmente por proteínas: la piel (colágeno); musculatura; hormonas; el sistema inmunitario, etc. De ahí su importancia.

7) Beber agua

Los refrescos o gaseosas pueden ser muy azucaradas y con muchas calorías. Si en el envase de una bebida pone 0% azúcares, pregúntate qué le han añadido para que esté tan dulce. Todo es químico y artificial.

alimentos con mucho azúcar

8) Practicar ejercicio

Lo ideal es personalizarlo y que sea un ejercicio tanto físico como mental, entre ellos el yoga o el taichi. La personalización requiere la implicación de entrenadores físicos y profesionales de salud especializados para adaptar la alimentación a las necesidades nutricionales de cada persona.

9) Informarse

Pon en duda lo que leas sobre alimentación. Hay muchos falsos mitos. Las fuentes fiables son aquellas que salen de los profesionales especializados en este campo y de los artículos con base científica.

Conclusión

Terminaré con un último detalle. Seguramente te suene la mayoría de consejos que has leído en este post, pero esto es sólo el principio de un aprendizaje. Sigue informándote porque el mérito no está en decir “esto ya me lo conozco”, sino en saber aplicarlo y mantenerlo a largo plazo.

Por cierto, si te estás preguntando ¿Por qué hay 9 consejos y no 10? No se trata de un número, ni de ponernos una nota, ni exigirnos… solo aprendizaje y equilibrio, no perfección.

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Escrito por: Ingrid Castaño
Dietista-Nutricionista en Clínica Diagonal especializada en asesoramiento Nutrigenómico. Una especialidad donde se trata la personalización con precisión, teniendo en cuenta la genética además de otros factores. La misión es ofrecer una guía hacia unos hábitos de alimentación saludables y conseguir incorporarlos, con equilibrio, en nuestras vidas. Recuerda: toda personalización requiere de un especialista de la salud.