la siesta

Has terminado de comer, te tumbas en el sofá y pones la televisión o música relajante, cierras los ojos y cuando los abres de nuevo no sabes ni qué día es. ¿Te gusta echarte la siesta? No solo es un placer dormir un rato después de comer, sino que también aporta beneficios para la salud. En este post queremos hablarte de los beneficios de la siesta y darte trucos para que la aproveches. ¡Empezamos!

Si hay algo por lo que se conoce a España fuera de sus fronteras es por la siesta. Sin embargo, los españoles no tenemos mucho tiempo para disfrutarla debido al estrés del día a día y a las largas jornadas de trabajo. De hecho, 6 de cada 10 españoles no duerme nunca la siesta. 

Durante el verano, en los días de más calor, la siesta aporta relajación y energía para continuar con la rutina diaria. Aunque una cabezadita después de comer viene bien en cualquier época del año.

¡Conoce los beneficios de dormir la siesta y únete al descanso!

Echarse la siesta es como resetear el cerebro, de hecho, en Japón tienen una forma curiosa de denominar la siesta porque utilizan la expresión “enemuri” que quiere decir “dormir mientras estás presente”

Einstein o Churchill se echaban la siesta y es que dormir un rato después de comer puede aportar diversos beneficios tanto físicos como psicológicos y ayuda a no llegar a la noche con un cansancio extremo.

Algunos de los beneficios más destacados de la siesta son los siguientes:

  1. Mejora la memoria. Descansar un rato después de comer nos ayuda a mejorar nuestra memoria, pero es necesario controlar el tiempo y dormir entre 20 y 30 minutos para no levantarnos aturdidos.
  2. Reduce la presión arterial. Dormir relaja y reduce la presión arterial por lo que disminuye el riesgo de padecer problemas de corazón.
  3. Aumenta la creatividad. Si lo piensas con detenimiento, las mejores ideas se te suelen ocurrir cuando estás descansado y relajado. Por lo que dormir la siesta puede ayudar a fomentar tu creatividad.
  4. Incrementa tu fuerza de voluntad. Es probable que comiences el día con energía y con ganas de hacer todas las tareas pendientes, pero a medida que avanzan las horas, sentirás el cansancio y tu fuerza de voluntad se reducirá. Una buena forma de recuperarla es con la siesta.
  5. Ayuda a controlar el peso. En algunos casos puede ocurrir que te sientas cansado y comas alimentos grasos, procesados o azucarados. Descansar lo suficiente entre las horas que duermas por la noche y el tiempo de siesta, te puede ayudar a controlar ese estrés y comer de forma más saludable.
  6. Reduce el tiempo de reacción. Durante el día realizamos tareas que pueden requerir tiempos de reacción rápidos como conducir un vehículo. Si te sientes cansado y te echas la siesta, es probable que los tiempos de reacción se reduzcan y puedas actuar de forma más rápida ante un imprevisto.
  7. Ayuda al desarrollo de niños y adolescentes. El cuerpo de los niños y de los adolescentes se está desarrollando y la hormona del crecimiento se libera cuando se descansa. Por eso es importante que duerman bien y se echen la siesta.
  8. Facilita el aprendizaje. El sueño permite incorporar nuevos conocimientos y fijar los que ya tenemos.
  9. Aumenta la concentración. Cuando dormimos los recuerdos recientes pasan del hipocampo al neocórtex que es como el disco duro del cuerpo humano, y los recuerdos se fijan en nuestra memoria de manera que podemos concentrarnos mejor para hacer tareas que requieran recordar información.
  10. Mejora el estado de ánimo. Cuando dormimos nuestro organismo segrega serotonina, la hormona que nos proporciona felicidad y bienestar.

Ya conoces los beneficios, pero puede ocurrir que no te resulte fácil dormir de día. En estos casos, puedes hacer otros ejercicios como el mindfulness o la meditación con control de la respiración. Por ejemplo, respira lenta y profundamente, inhala contando hasta 3 y exhala contando hasta 6. De esta forma te relajarás y podrás dar un descanso a tu cerebro.

¿Cómo conseguir la siesta perfecta?

Imagina que estás relajado, intentando dormir la siesta y suena tu móvil. ¿Te resulta familiar esta situación? Conseguir la siesta perfecta depende de varios factores y puedes aplicar los siguientes consejos:

  • Controla el tiempo de descanso. Intenta que el tiempo que duermes la siesta no supere los 30 minutos.
  • Duerme en una habitación a oscuras. Baja la persiana, echa la cortina o ponte un antifaz. El objetivo es que haya oscuridad donde duermes.
  • Consigue silencio absoluto. Evita distracciones como llamadas o notificaciones apagando el móvil y el ordenador. También es importante, si quieres descansar de verdad, que apagues la televisión.
  • Túmbate. Para relajarte más y aprovechar la siesta al máximo es mejor que te tumbes y no que te sientes.
  • Ten precaución si tienes insomnio. En el caso en que padezcas insomnio, u otros problemas como la depresión, es importante que:
    • Controles el tiempo que te echas la siesta para no exceder de los 20-30 minutos, en caso contrario la siesta podría ser contraproducente y perjudicar tu sueño por la noche.
    • No te duermas muy tarde (lo más adecuado es entre las 2 y las 4 de la tarde).
  • Anota todo lo que tengas pendiente. Si tienes muchas cosas que hacer, es aconsejable que las apuntes para recordarlas. De esa forma tu cerebro se relajará y te dejará dormir un rato.
  • Evita bebidas excitantes. Evita el café, la Coca Cola o el té antes de irte a dormir, te despertarán y evitarán que concilies el sueño.
  • No comas de forma abundante. La dieta sana no solo es importante para cuidar tu cuerpo también te permitirá dormir mejor porque tus digestiones serán más ligeras. Evita el alcohol, los alimentos excesivamente grasos o los azúcares.

Definitivamente, echarse la siesta es una tradición que vale la pena mantener. Una cabezadita te renueva, regenera tu energía y, seguramente, te ayuda a ver las cosas más claras. Tu cuerpo se siente descansado y tu mente ha podido desconectar durante un rato, algo muy necesario hoy en día debido a todo el estrés al que la sometes continuamente.

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.