Cómo gestionar la muerte digital (Internet y RRSS)

¿Hay vida después de la muerte? Esta es una vieja pregunta sin respuesta aparente que muy probablemente te hayas realizado en alguna ocasión. Sin embargo, si extrapolamos este eterno interrogante al mundo digital sí es posible pronunciar una respuesta al respecto.

El inmenso legado que dejamos como usuarios digitales

En la actualidad manejamos una enorme cantidad de información que diariamente compartimos en nuestros diferentes perfiles de redes sociales.

Narramos nuestra vida en Facebook. Publicamos las fotos del día a día en Instagram. Aportamos opiniones y juicios sobre temas de actualidad o sobre nuestros hobbies en Twitter. O simplemente, mantenemos actualizada nuestra evolución profesional en LinkedIn. A veces creamos identidades que adquieren notoriedad en la red, con cientos o miles de seguidores que son testigos directos de cada uno de los pasos que damos.

Pero un día ese patrimonio digital que hemos acumulado se detiene bruscamente.

Lamentablemente no habrá nuevas actualizaciones en tus perfiles sociales. Sin embargo, nuestra actividad en la red permanecerá presente. La inactividad, en algunos casos, será relativa: ese mail programado para la semana próxima llegará a su destinatario. Incluso tu foto y nombre seguirá apareciendo entre las recomendaciones de amistad que otros usuarios reciben.

El fallecimiento de una persona no significa necesariamente su muerte digital. La vida en la red existe más allá de la muerte ante la imposibilidad de que existan mecanismos automáticos frente a esta circunstancia.

La responsabilidad en la gestión de la huella digital que respete la memoria y preserve la privacidad del usuario digital tras su muerte se ha convertido en una de las obsesiones principales de los dueños de las redes sociales más populares del planeta, y en ese sentido, han surgido nuevas vías para su gestión.

Unas operaciones de asesoramiento y trámite del borrado digital que, están incluido dentro del seguro de decesos de Fiatc. Incluido el tratamiento de los datos en motores de búsqueda. El llamado Derecho al olvido cuya finalidad no es otra que la de procurar la eliminación del rastro del usuario fallecido de cara a su aparición en buscadores como Google.

La gestión comprometida de la huella digital

Internet está aportando nuevas soluciones a esta delicada cuestión que es todavía joven y en constante evolución.

Facebook propone dos alternativas

La red creada por Mark Zuckerberg. Facebook, fue una de las primeras en preocuparse por la permanencia de la vida virtual tras la muerte real. Lo hizo a través de dos alternativas.

Por un lado la petición de la eliminación de la cuenta. Un trámite que deberán realizar los familiares al fallecido proporcionando documentación que verifique la defunción del usuario de esa cuenta (por medio de una copia del acta de defunción) y/o acreditando su capacidad de representación del mismo (a través de un poder notarial, testamento, etc.). De esta manera, Facebook hará desaparecer todo rastro de ese perfil.

La segunda opción es la de la creación de una cuenta conmemorativa del usuario con un doble cometido. Servirá para poner públicamente en conocimiento la noticia de la defunción del usuario de una cuenta y a la vez, como espacio donde sus seguidores puedan rendirle tributo.

En todo caso, Facebook es siempre el responsable de los cambios en la huella digital del fallecido y el encargado de llevar a cabo la tarea de modificación o eliminación de la cuenta personal.

Facebook jamás proporcionará los datos de acceso a una cuenta para que un familiar o allegado se encargue de hacerlo, aunque permite la posibilidad de que el propietario de un perfil pueda designar en vida un contacto de legado con poderes (limitados, eso si) para mantenerla actualizada.

Instagram comparte la política de la huella digital de Facebook

Desde que Facebook compró Instagram en 2012 ambas redes sociales comparten muchas de las políticas de seguridad y privacidad. Entre ellas la de la gestión del fallecimiento de sus usuarios.

La cuenta de Instagram conmemorativa se producirá cuando un contacto aporte documentos acreditativos del fallecimiento del usuario. La red social bloqueará automáticamente la cuenta del difunto y evitará, a su vez, que ésta aparezca en recomendaciones de amistad.

Del mismo modo, por medio del aporte de documentos que certifiquen la defunción, Instagram podrá proceder a la retirada de una cuenta de usuario a petición de los seres cercanos de este.

Twitter y la desactivación de la cuenta

Twitter contempla una única opción, la de la desactivación de la cuenta. Al igual que en Facebook o Instagram deberá solicitarlo un familiar inmediato o ser cercano a la persona fallecida. Para ello, la red creada por Jack Dorsey habilitó un formulario.  Tras su cumplimentación habrá que proporcionar una serie de información relacionada con el usuario fallecido para evitar comunicaciones falsas.

Google y su administración de cuentas inactivas

El consejo que da Google a sus usuarios es el de utilizar la herramienta para administrar sus cuentas inactivas. Esta herramienta permite a los usuarios compartir parte de los datos de su cuenta y enviar una notificación a quien ellos designen cuando su cuenta haya estado inactiva durante un largo periodo de tiempo.

No obstante, Google también cuenta con un apartado para notificar la muerte de sus usuarios.

La vía legal

Lo que parece claro es que todas las plataformas online que manejamos a diario son bastante recelosas con respecto a la seguridad y privacidad de las cuentas de sus usuarios. La ley parece querer modificar este aspecto y en esa linea de actuación, países como Francia ya están legislando el reconocimiento del derecho a la muerte en internet y la posibilidad de que el propietario de una cuenta pueda elaborar un testamento digital con el que pueda elegir un heredero con capacidad para acceder a sus perfiles sociales tras su muerte.

Una necesidad de la web 2.0 que acerca lo virtual a lo real. La posibilidad de tomar en vida aquellas decisiones que faciliten todas las gestiones que deban llevarse a cabo tras la muerte.

En todo caso, el seguro de decesos de Fiatc, garantiza entre sus múltiples servicios, el borrado de la presencia del fallecido en redes sociales y profesionales, blogs y cuentas de correo electrónico así como la ayuda y asesoramiento para cumplimentar los formularios de baja mencionados.

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.