Tips para una conducción segura bajo climatología adversa

¿Un temporal de nieve? ¿Una ciclogénesis explosiva? ¿Temperaturas bajo cero y riesgo de hielo en la calzada? Ahora que se acerca el duro invierno, las condiciones meteorológicas pueden convertirse en el peor de los aliados de aquel que se pone al volante. Frente a lluvia, nieve o hielo la primera recomendación es la de evitar coger el coche. Pero esto no siempre es posible.

Si tus obligaciones hacen imprescindible realizar un viaje por carretera en condiciones desfavorables para la conducción, entonces debes evaluar los riesgos y tomar diferentes precauciones.

En primer lugar, revisa tu vehículo

Ya hemos hablado en este blog de cómo preparar tu coche antes de salir a carretera. Realizar una revisión de tu vehículo antes de un viaje es siempre recomendable. Pero todavía lo es más si las condiciones climatológicas son desfavorables.

Es muy importante que tu coche esté en óptimas condiciones y para ello podemos tomar diferentes acciones preventivas.

Comprueba los sistemas de frenado y amortiguación

Si sabemos de antemano que uno de los acompañantes de nuestro viaje va a ser la lluvia, es fundamental que revisemos el sistema de frenado del vehículo. Los frenos, discos, pastillas o los niveles de líquido de frenos deberán gozar de un buen estado. Comprobar que los amortiguadores no estén gastados contribuirá a garantizar la estabilidad del vehículo y su correcta trayectoria.

¿Funcionan correctamente todas las luces del vehículo?

Largas, cortas, de posición, de freno o antiniebla, etc. Todas deben funcionar sin problemas. Con lluvia o niebla es aún más importante que podamos ser vistos por el resto de conductores. Evitaremos cualquier peligro para nuestra seguridad y la de otros usuarios comprobando los reglajes y la vida de las lámparas de las diferentes luces del vehículo.

Los neumáticos, el mejor aliado de la conducción en clima adverso

Si la carretera presenta situaciones desfavorables para la conducción, el buen funcionamiento de los neumáticos se convierte en un factor esencial para la seguridad. La adherencia será menor cuando la lluvia, el hielo o la nieve forman parte del asfalto. Por eso, una buena decisión preventiva será la de comprobar la profundidad del dibujo (mínimo de 1,6 a 2 mm.), de manera que la evacuación de agua sea posible. La óptima presión de los neumáticos según las características del vehículo y su carga favorecerá el agarre.

Revisa los líquidos del vehículo

La sencilla actuación de levantar el capó y comprobar que los líquidos (limpiaparabrisas, anticongelantes, frenos, etc.) estén en sus niveles correctos aumentará enormemente nuestra seguridad en carretera. Habrá que prestar especial atención al líquido anticongelante, uno de los más importantes para el motor del coche en climas invernales.

Precauciones a tomar frente a lluvia, nieve, hielo

Es probado que los días lluviosos o nevados multiplican el número de siniestros por carretera.

La conducción debe modificarse cuando nos enfrentamos a un viaje con nieve, lluvia, hielo o incluso fuertes rachas de viento. Las distancias entre vehículos deberán incrementarse. La velocidad, reducirse. Incluso es conveniente haber aprendido ciertas operaciones de seguridad como la de instalar cadenas en los neumáticos.

Conducción ante condiciones de lluvia

La lluvia en carretera disminuye la adherencia de los neumáticos. La mezcla de la lluvia con la suciedad acumulada en el asfalto hace de ésta una superficie resbaladiza. De ahí que sea importante el buen mantenimiento de frenos, neumáticos, limpiaparabrisas y amortiguadores, pero también nuestra conducta al volante.

No por evidente se debe pasar por alto el primero de los consejos ante un viaje por carretera donde la lluvia es protagonista: extremar la atención al volante. Agudizar los sentidos y estar al tanto de todas las situaciones que rodean tu conducción.

Habrá que moderar la velocidad puesto que la visibilidad con lluvia es deficiente y el asfalto más deslizante.

Con el fin de evitar colisiones por alcance o salidas de vía en curvas deberemos aumentar la distancia de seguridad. En condiciones de lluvia el tramo de frenado puede llegar a duplicarse por lo que es aconsejable prevenir situaciones indeseadas simplemente incrementando el espacio entre vehículos en carretera. De este modo podremos incluso evitar el uso de los frenos y poder hacer una reducción paulatina de velocidad ante una situación imprevista de parada.

Por último, si se produce el temido aquaplanning por el que el neumático no es capaz de evacuar el agua de la calzada, se deberá reducir velocidad, sujetar firmemente el volante y no pisar el freno.

Carreteras teñidas de blanco

Si han comenzado a caer los primeros copos, el meteorólogo ha avisado de la llegada de un temporal. Y aun así debes salir a carretera, ten en cuenta lo siguiente:

Reduce la velocidad y aumenta la distancia de seguridad, igual que en condiciones de lluvia. Circula por donde previamente hayan pasado las máquinas quitanieves. Fíjate en las marcas rodadas de otros vehículos e intenta seguirlas. Presta atención a posibles placas de hielo en la calzada. Nunca frenes bruscamente. Levanta el pie del acelerador y trata de controlar suavemente el vehículo. Utilizar marchas largas es una buena opción para eludir patinajes indeseados.

Procura llevar cadenas en el maletero y utilízalas cuando las condiciones lo requieran.

Frente al hielo, conducción suave

Las precauciones frente a una carretera donde el hielo ha hecho acto de presencia van encaminadas hacía una misma dirección: buscar la estabilidad del vehículo.

Para que las placas de hielo no nos jueguen una mala pasada, perdiendo la trazada del coche, se aconseja una conducción suave. Nada de acelerar ni frenar bruscamente. En caso contrario podremos patinar perdiendo la trayectoria. Busca marchas largas, prestando atención a las revoluciones del vehículo.

Si se da un sobreviraje, deberás tratar de controlar la trayectoria girando el volante en la dirección contraria.

El viento fuerte, otro fenómeno contra el que modificar la conducción

No conviene olvidar las fuertes rachas de viento cuando se habla de conducción en condiciones adversas. Aunque no resta visibilidad y adherencia también debemos saber cómo actuar frente a ellas.

Si el viento sopla a ráfagas y es fuerte, debemos procurar el control del vehículo sujetando con fuerza el volante, realizando movimientos suaves y en su caso, contra volantear en contra del viento.

Es muy importante tener cuidado con no invadir el carril contrario. Aumentar la distancia con camiones con carga o turismos con remolques ligeros.

Y sobre todo, prestar especial cuidado en adelantamientos, salidas de túneles o zonas protegidas ya que un golpe repentino de aire puede hacernos perder la dirección del vehículo.

Por último, recuerda que con tu seguro de coche FIATC tendrás una asistencia en carretera eficaz y con equipo de profesionales que trabajan para tu seguridad y asistencia durante las 24 horas del día.

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.