Consejos para sobrellevar la disnea estacional

La disnea es una sintomatología que deriva de otras afecciones y que se caracteriza por la falta de aire. Presenta un cuadro de dificultad respiratoria que varia en intensidad en función del origen de la enfermedad que lo provoca y de las particularidades del paciente; es decir, que un paciente con una enfermedad leve puede presentar una crisis respiratoria aguda y otro con una enfermedad más grave puede estar casi exento de sintomatología.

Enfermedades que pueden causar disnea

Las enfermedades pulmonares que suelen presentar episodios de disnea son el tabaquismo, el asma bronquial, la bronquitis aguda o crónica, el enfisema pulmonar, la Enfermedad Obstructiva Pulmonar Crónica (EPOC), la neumonía y las enfermedades cardiovasculares como la Cardio-coronaria, la insuficiencia cardíaca y algunas enfermedades infecciosas como la gripe, el catarro o las alergias.

Los tratamientos para la disnea suelen incluir dos tipos de medicamentos: los broncodilatadores y los antiinflamatorios. Los broncodilatadores ayudan a expandir el bronquio para que el aire pueda pasar con normalidad y los antiinflamatorios, como los corticoides, desinflaman las cavidades para crear un espacio más amplio. Cuando hay una infección aguda se requiere el uso de antibióticos como la penicilina para ayudar al organismo a combatir el ataque bacteriano. Si hay un tumores es necesario un tratamiento oncológico.

La disnea en primavera

En ocasiones, los síntomas de la disnea son estacionales y aparecen con la llegada de la primavera. El desarrollo de alergias y episodios de fatiga relacionados con esta estación vienen acompañados de cuadros de deficiencia respiratoria que son transicionales. Cuando se presentan estos episodios leves se recomienda no fumar, evitar el alcohol y las bebidas excitantes. Dormir con almohadas en la espalda para tener el cuerpo más levantado facilita la respiración. Debe evitarse el contacto con alérgenos externos como los sprays u otras sustancias tóxicas. Los vahos o los baños de agua caliente ayudan a los broncos a dilatarse y en el caso de que haya secreciones facilitan su expulsión. Los inhaladores broncodilatadores también ayudan a abrir las vías respiratorias, aunque siempre deben administrarse bajo receta médica.

Ante cualquier episodio de disnea debe contactar con su médico para que elabore un diagnostico específico sobre su caso. En ocasiones, los cuadros de disnea se deben a factores psicosomáticos. Ante tales circunstancias se recomienda realizar ejercicios respiratorios y de relajación para calmar las ansiedades.

Disnea y deporte

La sintomatología de la disnea y el deporte no son contraproducentes. En algunos casos es recomendable no realizar ejercicio pero en otros la activación cardiovascular del organismo interfiere positivamente reduciendo las crisis y los episodios de disnea. De todos modos, siempre deberá consultar con su médico y dejar el ejercicio de inmediato en caso de agudizarse la sintomatología.

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