Consejos para evitar el dolor de espalda

Se estima que el dolor de espalda lo sufre aproximadamente el 80% de la población a lo largo de su vida, bien de manera puntual o de manera crónica.

Muchas veces es demasiado tarde y solo podemos paliar el dolor de espalda, pero lo ideal es saber qué debemos hacer para tener una espalda sana.

¿Qué te ayuda a prevenir el dolor de espalda?

Está claro que es mejor prevenir que curar. El objetivo principal es evitar sufrir dolor y eliminar el impacto que supondría en tu día a día.

Hacer ejercicio

Es la carta de póker en la manga de los médicos, pero eso no les quita la razón. Evitar el dolor de espalda pasa por tener una espalda sana y fuerte. Esto se consigue con ejercicio.

No te preocupes: ejercitar la espalda y el abdomen se amolda a cualquier nivel, ya que existen gran variedad de ejercicios. No obstante, el ejercicio más completo para la espalda y que es accesible a todas las edades es la natación.

Tener un peso adecuado

Nuestro peso tiene un impacto directo en la espalda. Tanto las lumbares como la columna vertebral sufren un aumento de presión ligado al aumento de peso. Por esta razón es conveniente mantenerse en un peso acorde a nuestra constitución.

Ten cuidado con las posturas

Muchos de nosotros pasamos más de ocho horas en la oficina, por lo que la manera de sentarse es un factor crítico. Se debe evitar sentarse en el borde de la silla y siempre mantener la espalda apoyada en la silla. También tenemos que colocar la pantalla frente a nosotros, de manera que no tengamos que girar la cabeza para mirarla.

¿Qué no me ayuda a prevenir el dolor de espalda?

Levantar objetos pesados

Al levantar peso se deben flexionar siempre las rodillas para no doblar la espalda y exponerla a una gran tensión. Aun así, el hecho de levantar objetos pesados regularmente hará que aparezca el dolor de espalda.

El tabaco

Está demostrado que la nicotina hace que nuestra columna envejezca de manera prematura.

Calienta antes y estira después

Si haces ejercicio para fortalecer tu espalda o simplemente para tener una mejor condición física, recuerda calentar antes de realizarlo y estirar al finalizar. Estas dos acciones forman parte del entrenamiento y no te las puedes saltar.

Ya tengo dolor de espalda: ¿qué hago?

Lo principal es calibrar la intensidad del dolor: si es suave puedes realizar varios ejercicios para sentirte mejor.

Pie y pies al pecho

Túmbate boca arriba, con los pies apoyados en el suelo. Llévate uno de ellos al pecho cogiéndolo con tus manos. Aguanta unos 15 segundos y cambia de pierna. Después repetimos, pero elevando ambas piernas.

Elevación de la pelvis

Iniciamos el ejercicio de la misma manera. Boca arriba y con los pies apoyados en el suelo y rodillas dobladas. Después, elevamos los glúteos del suelo y aguantamos la posición durante 5 segundos y relajamos. Repetimos 8 veces.

Hacer “el gato”

A cuatro patas, apoyando en las palmas de las manos, empuja tus lumbares y abdomen hacia el suelo levantando cabeza y hombros. Acto seguido, realiza el movimiento contrario elevando abdomen y lumbares.

Es importante que, ante un dolor de espalda agudo o prolongado, visites al médico. ¡Cuida tu espalda para vivir mejor!

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Escrito por: FIATC Seguros
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