Corte de digestión: mitos y realidades

Mesa para seis, comida merecida, café y… ¡al agua patos! Pero, ¿qué sucede con la digestión? A continuación verás cuáles son los mitos y las realidades del temido corte de digestión que te acompaña durante las vacaciones.

El corte de digestión es el fenómeno que se produce cuando se rompe el proceso de absorción de los nutrientes de la comida que hemos ingerido. Comúnmente, usamos la expresión, “corte de digestión” para hacer referencia a la modificación de este proceso. Durante la fase de digestión, la sangre se desplaza hacia el estómago para garantizar que el cuerpo tenga la energía suficiente para poder llevar a cabo su tarea. Y, en algunos casos, si se interrumpe el proceso, puedes padecer algún síntoma que te puede indicar que estás sufriendo un “corte de digestión”.

Disfruta de un chapuzón sin preocuparte por un corte de digestión

Con el verano, el relax y las vacaciones, también llegan las comidas copiosas, las copas de vino y los días en remojo. Sabemos que te gusta disfrutar de una buena paella a la orilla del mar y terminarla con un buen baño. ¡Que ya te lo has ganado! Pero, a veces, no sabes qué efectos puede tener eso en tu salud. ¿Qué hay de verdad en eso? Y, ¿cómo puedes prevenirlo?

No te preocupes, porque ahora te daremos la clave para desmontar y prevenir la duda tan temida pregunta de “¿puedo bañarme ya?”

Sabemos que el proceso de digestión puede durar un tiempo distinto según lo que hayas consumido. Los alimentos líquidos y los hidratos de carbono se digieren en menos de 2 horas, las proteínas entre 2 y 4 horas y, por último, las grasas que pueden tardar más de 4 horas.

En caso de que se produzca un corte de digestión después de ingerir alguno de estos alimentos, nuestro cuerpo puede reaccionar de distintas maneras:

  • Padeciendo mareos y náuseas.
  • Con dolor de barriga.
  • Pérdida de la presión arterial.

De todos modos, como todo en la vida, el mejor remedio es la prevención. Así puedes prevenir un corte de digestión:

  • Evitar las comidas pesadas antes de bañarse.
  • No entrar en contacto con el agua rápidamente.
  • No hacer esfuerzos extremos después de comer.
  • Ir siempre acompañado.
  • Evitar la exposición al sol durante las horas de mayor calor.
  • Estar en posesión de un seguro médico de viaje que cubra cualquier imprevisto.

Además, recuerda que los niños y la gente mayor son el colectivo con mayor riesgo.

Durante un viaje sabes que existen factores que puedes prevenir y otros que se te escaparán de las manos. Te recomendamos que contrates un seguro de viaje o un seguro médico para evitar que cosas como un inoportuno corte de digestión estropeen tus merecidas vacaciones.

Recuerda que adquirir hábitos de vida saludables te ayudarán a afrontar algún imprevisto. Y si te encuentras con alguno de estos casos, acude rápidamente a la consulta de un médico.

¡Salud y felices vacaciones!

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.