Deshidratación: tipos, síntomas y causas

Con el verano y las altas temperaturas la hidratación de nuestro organismo es fundamental. ¿Bebes suficientes líquidos?  ¿Sabes detectar una deshidratación? Te contamos qué es la deshidratación, qué síntomas tiene, qué tipos de deshidratación existen, qué causas la producen y qué puedes hacer para prevenirla.

¿Qué se entiende por deshidratación?

La deshidratación se produce cuando nuestro cuerpo utiliza o pierde más líquido del que ingiere, por lo que no tiene suficiente agua para realizar sus funciones.

Como regla general, debemos hidratar nuestro cuerpo y tomar agua cuando tenemos sed. Pero si estamos en verano, hacemos actividades bajo el calor, tenemos diarrea o realizamos deporte de forma intensa, necesitaremos más agua o líquidos.

Hidratar el organismo no significa solo beber agua. De hecho, puedes hidratarte también tomando infusiones, refrescos, batidos y comiendo alimentos especialmente ricos en agua como la sandía, el pepino, el tomate o la lechuga.

Deshidratación: tipos, síntomas y causas

Tipos de deshidratación

Podemos distinguir tres tipos de deshidratación en función de la velocidad con la que se ha producido la pérdida de agua y de la proporción de líquido y de solutos o electrolitos que ha ocurrido.

En función de la velocidad de la pérdida de líquidos de nuestro cuerpo podemos hablar de:

  • Una deshidratación rápida. En la que los síntomas pueden llegar a ser más graves y la pérdida de agua muy rápida también.
  • Una deshidratación lenta. Se produce cuando la pérdida de agua es gradual y nuestro organismo reacciona mejor. Tiene más tiempo para poner en marcha acciones para compensar la deshidratación.

Si consideramos la pérdida de solutos o electrolitos en relación a la pérdida de agua podemos hablar de 3 tipos de deshidratación que son los siguientes:

  1. Deshidratación isotónica. La pérdida de agua y de solutos es parecida. Ese tipo de deshidratación es el más frecuente y se suele dar en personas que han padecido una gastroenteritis leve. La solución a este tipo de deshidratación es reponer electrolitos y agua a partes iguales. Por ejemplo, mediante una bebida isotónica o bebiendo un líquido con sales para la hidratación.
  2. Deshidratación hipertónica. En este caso nuestro cuerpo pierde más agua que electrolitos y se suele detectar por una concentración elevada de sodio en la sangre. Se produce cuando se bebe poco líquido, con estados de fiebre o en casos en los que se toma el sol sin beber lo suficiente.
  3. Deshidratación hipotónica. Con este tipo de deshidratación se pierden más electrolitos que agua. Se suele producir en personas que padecen vómitos y diarreas, en quienes trabajan al aire libre bajo el calor o en deportistas que hacen una actividad física intensa bajo el calor.

Deshidratación: tipos, síntomas y causas

¿Cuáles son las causas de la deshidratación?

Tal y como hemos adelantado al describir los tipos de deshidratación, las causas que la provocan y los factores que influyen pueden ser de diverso tipo. En general, son los siguientes:

  • La realización de ejercicio intenso con altas temperaturas y sin tomar precauciones para hidratar el cuerpo.
  • Las enfermedades que producen fiebre, ya que se pierde agua debido a la sudoración y a la respiración.
  • El consumo excesivo de sal y de alimentos que contengan sales minerales puede contribuir a la deshidratación.
  • Enfermedades como la diabetes.
  • El uso de diuréticos.
  • La deshidratación por gastroenteritis o debida a una diarrea o a vómitos, consecuencia de un problema estomacal o de una alergia alimentaria.
  • La escasa ingesta de líquidos.
  • La hiporexia o falta de apetito en ancianos.
  • La exposición excesiva al sol en verano durante las horas de más calor.

Deshidratación: síntomas que ayudan a detectarla

Evitar la deshidratación empieza por saber detectar sus síntomas y actuar con rapidez para que no se agraven. No podemos olvidar, además, que existen grupos de riesgo como los niños o los ancianos.

A continuación, describimos los síntomas de la deshidratación en cada caso:

Cómo se manifiesta la deshidratación en adultos

Los síntomas de deshidratación suelen ser los siguientes:

  • Exceso de sed.
  • Orina de color oscuro.
  • Orinar menos a menudo.
  • Cansancio.
  • Mareos.
  • Irritabilidad.
  • Confusión.
  • Sequedad en la piel.
  • Sequedad en el interior de la boca y en los labios.
  • Desmayos.
  • Dolor de cabeza.

Cómo detectar la deshidratación en ancianos

Con el paso de los años y el envejecimiento, se reduce la necesidad de beber. Por lo que con los ancianos es especialmente importante estar atentos, para que se hidraten correctamente. Además de los síntomas que hemos visto en los adultos, en el caso de los ancianos pueden producirse los siguientes síntomas:

  • Pérdida brusca de peso.
  • Somnolencia.
  • Estreñimiento.

Síntomas de deshidratacion en niños

En el caso de los niños, también hay que ser cuidadosos, porque todavía no han desarrollado correctamente su sentido de la sed y muchas veces beben menos de lo que necesitan.

En el caso de la deshidratación en los niños podemos distinguir los siguientes síntomas:

  • Llanto sin lágrimas.
  • Boca y mucosas secas.
  • No mojar los pañales durante largo tiempo.
  • Mejillas hundidas.
  • Irritabilidad.

Los signos de deshidratación en los bebés también son los anteriormente descritos.

La deshidratación en nuestras mascotas

No solo es importante cuidar nuestra hidratación en verano. También es fundamental que si tienes una mascota la cuides para que no sufra una deshidratación. Si vas a salir de casa, deja un recipiente con agua para que pueda beber durante el tiempo que estés fuera.

Cuando saques a tu perro a pasear intenta evitar las horas más calurosas del día y camina por la sombra. Además, es aconsejable que lleves una botella de agua y un recipiente portátil para darle de beber.

Los síntomas de deshidratación en perros son los siguientes: pérdida de peso, vómitos, piel suelta o arrugada, jadeo, babeo excesivo, falta de apetito, encías secas, debilidad.

Deshidratación: tipos, síntomas y causas

Grados de deshidratación

Hasta ahora hemos visto los tipos de deshidratación. En función de la proporción de pérdida de solutos y líquidos, y de la velocidad con la que se pierden líquidos. Además de lo anterior, podemos hablar de tres grados de deshidratación en función de la pérdida de peso. Son los siguientes:

  • Deshidratación leve. Cuando la pérdida de peso es inferior al 5%.
  • Deshidratación moderada. En el caso en que la pérdida de peso se encuentre entre el 5 y el 10%.
  • Deshidratación aguda o severa. Cuando la pérdida de peso supera el 10%.

¿Cómo actuar frente a la deshidratación?

Lo más importante frente a la deshidratación es detectarla rápido y actuar lo antes posible. El único tratamiento para la deshidratación es la reposición de líquidos y electrolitos que se hayan perdido. además de beber agua, se puede utilizar el suero para ancianos y para los bebés soluciones de rehidratación que se administran por vía oral.

En el caso de una deshidratación grave, se podrían administrar líquidos y sales por vía intravenosa para acelerar la recuperación. No obstante, es importante tener especial cuidado en verano y evitar los golpes de calor caminando por la sombra, descansando y bebiendo.

Además, si piensas que tú o alguno de tus familiares está sufriendo una deshidratación, lo más aconsejable es consultar o acudir a un médico. De modo que se tomen medidas lo más rápido posible. En este sentido FIATC ofrece un servicio de asistencia 24 horas y la posibilidad de gestionar online tu seguro de salud.

CÓMO RECONOCER LOS SÍNTOMAS DE LA DESHIDRATACIÓN Y PREVENIRLA
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