Di adiós a las agujetas con estos consejos

Siempre que comenzamos un ejercicio físico o retomamos la actividad después de un tiempo, aparecen las temibles agujetas. Vamos a explicar en qué consisten y repasar algunos consejos que nos pueden ayudar a prevenirlas.

¿En qué consisten las agujetas?

Después de realizar una actividad física para la que nuestros músculos no están preparados aparecerán fuertes pinchazos en la zona que hayamos ejercitado. Estos pinchazos alcanzarán su mayor intensidad  a las 48 horas del esfuerzo y pueden prolongarse de 3 a 7 días. Existen dos corrientes de pensamiento o teorías sobre su origen.

Teoría del ácido láctico

Según esta teoría el dolor se genera por una acumulación de ácido láctico en los músculos. Este ácido es un deshecho del metabolismo que, cuando se cristaliza, provoca los pinchazos característicos de las agujetas.

Esta teoría ha sido casi totalmente descartada, ya que existen personas que no generan ácido láctico y tienen agujetas igualmente.

Teoría de la inflamación

En este caso se piensa que el roce generado por el movimiento continuado de las fibras musculares hace que se creen roturas y la inflamación del músculo. Esta inflamación generaría el dolor.

Cómo prevenirlas

Existen cosas que podemos hacer antes y durante el entrenamiento. De esta manera, no tendremos que lamentarnos al día siguiente o, al menos, nos dolerá mucho menos.

Hidratación

La hidratación debería ser la base de cualquier deportista. En el caso de las agujetas, la pérdida de minerales, como el potasio y el magnesio, provoca rigidez  y debilidad muscular. Para paliar los efectos de la deshidratación se pueden consumir bebidas ricas en minerales. No obstante, una hidratación correcta antes, durante y después del ejercicio debería ser suficiente para ayudar a tu cuerpo.

Calentar y estirar ayuda con tus agujetas

A la hora de retomar el ejercicio o empezar a hacerlo es conveniente realizar un buen calentamiento. El calentamiento, al fin y al cabo, es una preparación de tus músculos para el esfuerzo. De esta manera, conseguirás que las agujetas sean menos intensas.

Después de tu entrenamiento no olvides estirar suavemente los músculos que hayas usado. Estos estiramientos ayudarán a la relajación del músculo, evitando agarrotamientos que empeorarían las agujetas.

Entrenar poco a poco

Está demostrado por la psicología deportiva. Los neófitos en el deporte tienen más probabilidades de desanimarse y dejar su actividad si se pegan una paliza en su primer día de entrenamiento. Se debe comenzar a ejercitar el cuerpo poco a poco y así evitar el sobreesfuerzo que las provoca.

Ya tengo agujetas: ¿qué hago?

Es muy molesto pero estamos muy motivados y no queremos perdernos ningún entrenamiento. Vamos a intentar reducir el dolor para estar en marcha cuanto antes.

El frío es un aliado

Como hemos comentado, las agujetas son una inflamación del músculo. Por lo tanto, un poco de frío en la zona afectada será muy beneficioso para la circulación y, por lo tanto, para la recuperación.

Recuperación activa

¿No has oído nunca eso de “las agujetas se quitan con más ejercicio”? En parte es cierto. El ejercicio aeróbico ligero ayuda a relajar los músculos y reduce el dolor.

Descansa

Haz caso a tu cuerpo. Merece la pena parar por el dolor, tomar impulso y volver con mas fuerzas.

No tengas miedo a las agujetas gracias a estos sencillos consejos y ¡entrena!

Compartir:
Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.