dolor en las articulaciones

Si has sentido dolor en las articulaciones alguna vez y ha sido fuerte, sabrás que puede resultar muy incómodo y afectar a tus actividades diarias y a tu ánimo.

Pinchazos, inflamación o rigidez en las rodillas, las muñecas, los tobillos o los codos, pueden afectar a actividades tan sencillas como caminar o dormir bien.

Con este post queremos aclararte qué son las articulaciones, por qué son importantes, a qué se debe el dolor en las articulaciones y cómo prevenirlo para que no afecte negativamente a tu vida.

¿A qué se debe el dolor en las articulaciones?

Las articulaciones son los puntos de contacto entre dos o más huesos. Pueden ser fijas como las del cráneo o móviles como las de la rodilla, el hombro o la muñeca.

Se encargan de dar movilidad y elasticidad a nuestro cuerpo. Están cubiertas por un tejido elástico que permite el roce entre los huesos y amortiguan la carga física. Este tejido se denomina cartílago.

Unas articulaciones sanas te permitirán correr, caminar, saltar, montar en bicicleta y hacer otros deportes, entre otras cosas.

Algunas de las articulaciones movibles que pueden resultar afectadas por el dolor articular son las siguientes:

  • Las de la rodilla.
  • Las del tobillo.
  • Las del hombro.
  • Las del codo.
  • Las de la muñeca.
  • La del cuello.
  • Las de la columna vertebral.
  • Las de la cadera.

Puede ocurrir que una persona sienta dolor en las articulaciones de todo el cuerpo o solo en alguna concreta, esto dependerá de la causa que produce ese dolor.

dolor articulaciones

El dolor en las articulaciones puede derivar de diversos factores como el desgaste que provocan algunas actividades o deportes, la edad o algunas enfermedades.

Cuando sentimos dolor en las articulaciones puede tener características mecánicas. Este tipo de dolor aumenta con el movimiento y mejora con el reposo (artitris, por ejemplo).

También puede tener características inflamatorias, no mejora con el reposo y suele conllevar enrojecimiento e inflamación de la articulación (artritis reumatoide, por ejemplo).

¿Qué enfermedades provocan dolor en las articulaciones?

Algunas enfermedades puede producir dolor en las articulaciones. Estas son las más frecuentes:

  • Enfermedades autoinmunes como:
    • La artritis reumatoide. El sistema inmune ataca a los tejidos de las articulaciones como si fueran gérmenes. Esto causa dolor y rigidez.
    • El lupus. Con esta enfermedad el cuerpo ataca por error a los tejidos sanos.
  • Bursitis. Es la hinchazón de la bursa o bolsa que está llena de líquido y sirve de amortiguación entre los músculos, los tendones y los huesos.
  • Gota. Es un tipo de artritis y se produce cuando el ácido úrico se acumula en la sangre e inflama las articulaciones.
  • Tendinitis. Supone la inflamación de los tendones.
  • Condromalacia rotuliana. Produce el reblandecimiento y descomposición del cartílago por debajo de la rótula.
  • Osteoartritis. Se produce por el envejecimiento y desgaste de una articulación.
  • Osteomielitis. Es una infección en los huesos que se debe a la presencia de bacterias.
  • Artrosis. Es una enfermedad reumática que lesiona el cartílago articular. En España, según la Fundación Española de Reumatología, afecta al 10% de la población. Puede ser de cadera, cervical, lumbar, de mano o de rodilla.

Los síntomas más frecuentes del dolor en las articulaciones son:

  • La hinchazón.
  • La temperatura elevada de la parte del cuerpo que nos duele.
  • El dolor al moverse.
  • La sensibilidad.
  • El enrojecimiento.

No solo es importante detectar los síntomas también lo es prevenir cualquier dolor en las articulaciones. A continuación, te contamos cómo.

sintomas dolor articulaciones

¿Qué hacer para el dolor articular?

Cuando nos duele algo solemos pensar en eliminar ese dolor, sin darnos cuenta de que es más importante la prevención.

En el caso del dolor en las articulaciones existen diversos factores que pueden ayudar a prevenirlo:

  • Controlar el peso y evitar el sobrepeso que pueden afectar a las articulaciones e introducir en la dieta alimentos con calcio como la leche, el yogur, el queso, las sardinas en aceite, las avellanas, las gambas, los langostinos y los garbanzos, entre otros.
  • Seguir una dieta sana y equilibrada, controlando las grasas y los azúcares. Elabora un menú semanal y haz la compra en base a ese menú, introduciendo todos los alimentos para aportar a tu organismo lo que necesita en función de su actividad diaria.
  • Practicar ejercicio físico al menos una hora al día. Puede ser una caminata rápida, running, bicicleta, pilates, etc. Lo más aconsejable es que combines ejercicios de estiramientos con una actividad cardiovascular para ejercitar tu corazón.

    La oficina también puede ser un buen lugar para hacer ejercicios, como los estiramientos o los movimientos de cabeza.

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física es el cuarto factor de riesgo respecto a la mortalidad. En cambio, la actividad física:

    • Reduce el riesgo de hipertensión, diabetes o depresión.
    • Mejora la salud de los huesos
    • Es fundamental para el control de peso.
  • Reducir el estrés. En nuestro día a día hay muchos factores que contribuyen al estrés como la presión en el trabajo, problemas con la pareja, falta de sueño. Puedes controlarlo con el mindfulness, por ejemplo, para centrarte en el momento presente y no dejar que los problemas afecten a tus emociones.
  • Evitar hábitos poco saludables como consumir tabaco o alcohol. Sustituye el alcohol por bebidas sanas y sin azúcar, evita los refrescos y los zumos embotellados. Deja de fumar y si necesitas ayuda para hacerlo acude a tu médico para que te dé pautas. Seguro que tu cuerpo lo agradecerá.
  • Descansar y dormir bien. La falta de sueño produce estrés, por lo que respeta tus horas de sueño cada día, intenta dormir 8 horas diarias e irte a la cama todos los días a la misma hora. Cuando te acuestes, apaga el móvil y evita cualquier ruido, mantén la habitación ventilada y con una temperatura agradable.

dolor articular

Si detectas dolores en las articulaciones consulta con un especialista en reumatología para que detecte cuál es el problema y te recomiende un tratamiento adaptado a tu caso.

Con el paso del tiempo nuestro cuerpo envejece y nuestras articulaciones también. La prevención debe estar presente en todos los hábitos diarios que tenemos para evitar el dolor en las articulaciones y los efectos negativos que este puede tener en nuestra vida.

¿Te ha gustado nuestro artículo?

Compartir: