La seguridad en el hogar es una de las mayores preocupaciones para cualquier familia. Una inquietud que ha ido en aumento en los últimos años, al mismo tiempo que los robos crecían en España al calor de la crisis, especialmente en los entornos urbanos.

Una de las soluciones más eficaces para protegerse ante este peligro es contar con un sistema de seguridad adecuado que complemente las precauciones fundamentales que cualquier persona ha de tener para evitar ser víctima de un robo en su hogar.

En el siguiente artículo haremos un repaso de los principales sistemas de alarma para viviendas que hoy predominan en el mercado. También indicaremos cuáles son las ventajas de unos y otros para que puedas tomar la mejor decisión a la hora de proteger tu hogar.

Alarmas antirrobo poco aconsejables

Las soluciones de seguridad hoy en día disponibles abarcan un amplio espectro de opciones. En este repaso comenzaremos mencionando un tipo de producto que en absoluto recomendamos para proteger nuestro hogar.

Hablamos de las alarmas simuladas o alarmas falsas, sistemas con una apariencia exterior de alarma pero que no cumplen esta función… y que teóricamente servirían para disuadir a los ladrones. Aunque parezca mentira, en internet sigue siendo posible encontrar y comprar productos de estas características. ¡Mejor no jugársela con ellas!

Otro tipo de alarma antirrobo, algo más profesional pero igualmente desaconsejable, son las sonoras o disuasorias. Estos sistemas, al igual que los modelos que veremos a continuación, van acompañados de sensores de movimiento, contactos magnéticos o detectores de humo. Pero a diferencia de ellos, cuando detectan algún movimiento inusual lo único que hacen es emitir un fuerte sonido (puede llegar a superar los 100 decibelios).

Este ruido está pensado para tratar de ahuyentar a los cacos o, en su defecto, advertir al vecindario de que algo no va bien en la casa. Eso sí, carecen de ningún sistema de conexión con un centro de emergencias.

Alarmas antirrobo conectadas a una centralita

alarma antirrobo conectada a una centralita

Si estamos pensando en una alarma antirrobo verdaderamente útil, ésta ha de estar conectada sí o sí con una central de alarmas que permita avisar a la policía u otras fuerzas de seguridad en caso de incidente. Ello permitirá que ante un hipotético intento de robo los profesionales puedan actuar a tiempo antes de que sea demasiado tarde.

Dentro de este tipo de sistemas encontramos dos modelos primordiales. El primero es la alarma conectada al sistema electrónico a través de cableado. Hasta hace pocos años, este sistema era el más común y el más utilizado en los hogares con protección antirrobo.

Un segundo sistema, cada vez más habitual entre la oferta de las empresas de seguridad, es la alarma inalámbrica conectada a la centralita mediante una red móvil que no precisa de cables en el hogar. En ocasiones se añade a este tipo de alarmas la coletilla GMS (Global System for Mobile Communication), por el tipo de tecnología que utiliza.

Un tercer modelo es la alarma híbrida, aquella que integra elementos de los sistemas inalámbricos –por ejemplo, un conjunto de sensores sin conexión a la red eléctrica- con otros que sí utilizan una conexión física.

¿Qué ventajas y desventajas tiene cada modelo?

La instalación de un sistema de alarma antirrobo en el hogar es una decisión lo suficientemente importante que exige valorar todos los pros y contras de cada opción disponible. Por ello piénsatelo bien antes de elegir un producto y, sobre todo, consulta con una empresa especializada si tienes alguna duda.

Aun así, para hacernos una idea de lo que nos ofrece cada modelo, a continuación repasaremos los puntos fuertes y aquellos que no lo son tanto entre las alarmas con cableado y las inalámbricas. Asimismo, desde FIATC recomendamos complementar estos sistemas con un seguro para el hogar que proteja tu casa y tus cosas.

Alarmas con cableado e híbridas

Este modelo es especialmente aconsejable si la vivienda a la que se destinará está en construcción o está siendo reformada. Esto se debe a que su instalación no es sencilla: requerirá ocultar el cableado (o parte de él) por detrás de las paredes, ya no sólo por una cuestión estética, sino para evitar que los ladrones puedan sabotear el sistema de seguridad fácilmente cortando los cables.

Por ello es más común instalarlo en casas en construcción o en las que se esté acometiendo una reforma en profundidad, pero no en una vivienda en la que ya estemos residiendo.

Un punto a favor de este modelo es que sus componentes asociados (sensores, detectores de movimiento, etc.) generalmente se pueden encontrar a un precio más económico que los que van con sistemas inalámbricos. Además su coste de mantenimiento es bastante más bajo. Al funcionar con alimentación eléctrica no es necesario renovar cada cierto tiempo las pilas.

Alarmas inalámbricas (GSM)

Como comentábamos anteriormente, se trata de un modelo de alarma cada vez más popular y habitual. Especialmente porque es la solución más idónea si queremos instalarlo en una vivienda en la que ya residamos.

Al tratarse de un sistema inalámbrico, su instalación es muy sencilla y no exige de una gran obra en la casa. Más bien al contrario, sólo habrá que colocarlo en el interior de la vivienda junto al resto de componentes, sin causar mayores molestias  a las personas que viven ahí.

La contrapartida a este menor coste (de tiempo y dinero) en la instalación es que su mantenimiento o reparación sí requiere de una mayor inversión, ya que el coste de sus piezas en el mercado es más caro.

Otro punto a su favor es que son fácilmente trasladables a otro inmueble en caso de mudanza. Evitando así de nuevo una inversión completa en el sistema de seguridad de nuestro nuevo hogar.

SEGURIDAD EN EL HOGAR: LA IMPORTANCIA DE ELEGIR LA ALARMA ANTIRROBO ADECUADA
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