En busca del coche familiar perfecto: ¿qué hay que tener en cuenta para acertar?

La decisión de cambiar de coche no es una tarea fácil. Aunque en ocasiones se trata casi de una obligación: si la familia ha crecido (o va a crecer) lo más habitual es que tengamos que renovar el vehículo. Por tanto a la hora de escoger el modelo que queremos tendremos que tener en cuenta numerosos condicionantes… ¿Qué necesitamos exactamente? ¿Cuánto espacio y qué equipamiento hará falta? ¿Con qué presupuesto contamos? ¿Qué hay que priorizar antes de la compra final?

En el siguiente artículo analizaremos paso a paso la mejor manera de escoger un coche nuevo para tu familia. ¿Existe el coche familiar perfecto y que se adapta al 100% a tus necesidades? No es una labor sencilla, ¡pero vamos a intentarlo!

Piensa bien lo que necesitas

Parece una obviedad, pero pensar detenidamente qué es lo que queremos puede marcar la diferencia entre acertar y hacernos con un coche que se nos quede viejo enseguida.

Cuando hablamos de vehículos familiares el espacio aparece como un elemento clave. Serán diferentes los coches que sondearemos si ya tenemos hijos (más la perspectiva de que llegue alguno más) si los comparamos con los vehículos pensados para las familias más jóvenes o padres primerizos. En este último caso un truco que suele resultar muy útil como punto de partida es comentar con amigos que ya hayan sido padres cómo les va a ellos con sus respectivos coches.

Aun así, más allá de consejos, existen una serie de factores fundamentales a tener en cuenta ante de lanzarse al mercado:

  • Tipo de movilidad. Si el nuevo coche familiar va a ser tu vehículo principal piensa en un equilibrio entre las necesidades de tu familia y las tuyas propias –este es el caso por ejemplo de si lo utilizas también para ir al trabajo. Si cuentas con un segundo coche para desplazamientos en solitario piensa entonces en cuestiones como el menor kilometraje (y por tanto menos coste en gasolina y mantenimiento) con el que castigarás a tu nuevo vehículo.
  • Vacaciones y ocio. ¿Cómo soléis pasar el tiempo juntos en familia? ¿Cuáles son vuestros planes más habituales? Es muy diferente el coche que necesitáis si acostumbráis a hacer excursiones por el campo y la montaña o si sois más de playa. En el primer caso una opción interesante sería por ejemplo un SUV semi-urbano o alguna modalidad de todoterreno amplio; mientras que en el segundo quizás lo más idóneo pasaría por un monovolumen o una berlina familiar.
  • Equipamientos familiares. Si en el nuevo coche van a viajar bebés o niños muy pequeños ten en cuenta la ubicación de la silla infantil. Un consejo: vete al concesionario a probar los coches que estés barajando con tu silla, para asegurarte de que se adapta al vehículo. Otros elementos cada vez más comunes son los dispositivos de entretenimiento para niños: un reproductor de DVD, espacio para ubicar el portátil o puertos USB en la parte trasera del vehículo son equipamientos que pueden entrar en escena. Algunos modelos ya incluyen algunos (o todos) de ellos, aunque otra opción es incorporarlos a posteriori.

Sé realista al hacer tu presupuesto

En una situación ideal, este segundo paso se debería hacer de manera simultánea con el primero. Como en cualquier compra relevante para tu economía, resulta clave establecer un presupuesto aproximado sobre lo que queremos y podemos gastarnos en nuestro nuevo vehículo familiar.

En este sentido un factor clave es ser realistas en nuestros cálculos. Empezar a mirar modelos sin saber si están a nuestro alcance suele  ser una mala idea. Antes de todo eso coge lápiz y papel y calcula en qué cantidades nos moveremos. ¡Ojo! Ten en cuenta que además del coste de la adquisición del vehículo después vendrán otros gastos como:

  1. Combustible.
  2. Mantenimiento y posibles reparaciones.
  3. Extras a añadir si la familia o las necesidades crecen.

Al mismo tiempo que piensas en el presupuesto disponible, valora también las posibilidades de financiación a medio y largo plazo. Las marcas y los concesionarios acostumbran a ofrecer programas de financiación específicos según el tipo de vehículo. Eso sí, léete bien la letra pequeña antes de firmar cualquier crédito.

Sondea el mercado y prueba tu coche familiar antes de comprarlo

Después de valorar lo que necesitas y lo que planeas gastarte, el siguiente paso es elegir el vehículo correspondiente. Sin duda no es una tarea sencilla. A día de hoy hay múltiples marcas disponibles en el mercado y, la mayoría de ellas, cuentan con gamas específicas de vehículos pensados para las familias.

Una buena manera de comenzar es echar mano de los comparadores disponibles en internet. Estos meta-buscadores permiten seleccionar una serie de filtros según nuestras preferencias, presupuesto, gama, etc., y a continuación nos muestran las opciones que ofrece el mercado. A partir de esta primera búsqueda básica te resultará más sencillo empezar a acotar entre modelos y marcas.

Si ya tienes una lista con candidatos el siguiente paso es acudir al concesionario de turno para probar in situ los vehículos: es vital testar en primera persona el coche que tienes en mente antes de comprarlo. Se trata de la prueba del algodón para que la elección sea la correcta. Incluso si tu agenda y la suya lo permite es recomendable acudir con tu familia para probarlo conjuntamente y dar el ok definitivo.

Hazte con un buen seguro

El último paso antes de completar la compra de tu nuevo coche familiar es contratar el seguro correspondiente. Contar con una póliza específica para tu vehículo es indispensable, especialmente para garantizar la seguridad y la tranquilidad que necesitamos para viajar en carretera con nuestra familia.

En FIATC Seguros contamos con productos pensados para ofrecer una amplia cobertura y una asistencia completa para tu coche.

¿Tienes duda sobre qué tipo de seguro y con qué condiciones contratar? No hay problema. Accede a nuestra calculadora online y elige aquel que más se ajusta a tus necesidades y a las de tu vehículo.

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.