energia verde en el hogar

Desde hace años el planeta viene dándonos señales de la crisis climática y de recursos a la que nos enfrentamos. El uso de combustibles fósiles se ha convertido en uno de los principales motivos de preocupación para los expertos que analizan el ecosistema en el que vivimos. Los recursos de este tipo son cada vez más escasos y la contaminación que producen ya no puede ser asimilada por el planeta.

Por este motivo en los últimos tiempos las energías renovables se han convertido en la alternativa más sensata y responsable. Opciones de consumo energético que se pueden aplicar a muchas de nuestras acciones cotidianas. Y por supuesto también en el hogar. Con la ventaja además que acaban resultando también más beneficiosas para nuestro bolsillo.

En el siguiente artículo daremos algunas claves sobre por qué merece la pena apostar por la energía verde en nuestras casas, al mismo tiempo que damos algunas ideas de cómo reducir nuestro consumo energético.

¿Qué es la energía verde?

Hablamos de energía verde cuando nos referimos a la energía que proviene de fuentes renovables. Es decir, recursos que no corren el riesgo de acabarse, como sí ocurre con las energías fósiles como el petróleo, el carbón o el gas.

Los ejemplos más habituales cuando hablamos de este tipo de fuentes energéticas son la solar, eólica, la hidráulica o la biomasa. Todas estas alternativas se caracterizan además por no generar residuos contaminantes, con lo que la ganancia es doble: no hay peligro de que se terminen y son más respetuosas con el medio ambiente que sus alternativas fósiles.

Sin embargo, por el momento no todas estas opciones energéticas se pueden aplicar al consumo típico en un hogar. Sólo algunas de ellas, que pasamos a repasar a continuación.

Energía verde en el hogar: alternativas renovables

A día de hoy cualquier particular cuenta con dos opciones para usar energía 100% renovable en su casa. La primera de ellas consiste en instalar una planta de auto-consumo en la vivienda en la que residimos. En el mercado español actualmente son dos los modelos más comunes para este tipo de instalaciones: las placas solares o las (cada vez más frecuentes) calderas de biomasa.

Por su tipología, las placas solares se han venido usando más en zonas rurales o en viviendas con una extensión de terreno suficiente para hacer sitio a las placas. Sin embargo cada vez más son más las comunidades de vecinos que en una ciudad optan por instalarlas por ejemplo en la azotea, con el objetivo de auto-abastecer al edificio completa o parcialmente.

Hay que tener en cuenta que, tanto las placas solares como las calderas de biomasa requieren de una inversión inicial grande. Pero en ambos casos el rendimiento a medio y largo plazo es mucho más rentable, ya que no requiere pagar a un tercero por el uso de esta energía.

La segunda opción para contar con energía verde en el hogar pasa por contratar una compañía que comercialice sólo energías limpias. Por suerte en los últimos años en España han crecido como setas las empresas que apuestan por este tipo de suministro. Firmas como Hola Luz, Nosa Enerxía, Som Energia, Opengy o Factor Energía son sólo algunos ejemplos de nuevas compañías que se están haciendo un hueco en el mercado nacional.

Para asegurarnos de que la energía que llega a nuestra casa a partir de terceros es 100% renovable la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) creó hace unos años un protocolo conocido como Garantías de Origen (GdOs). Este sistema emite certificados que garantizan que la energía suministrada es de origen completamente verde. Sólo hay que consultar este dato antes de contratar a tu comercializadora.

Consumir menos, ahorrar más

Más allá de optar por fuentes de energía renovable, la mejor receta para cuidar el planeta y nuestro bolsillo pasa por consumir menos energía. O dicho de otro modo, consumir de un modo más eficiente.

Para ello el primer paso es adquirir una serie de hábitos que consisten en:

  • Conocer realmente cuál es nuestro gasto energético a través de una auditoría
  • Aislar las habitaciones del hogar tanto del frío como del calor
  • Escoger los electrodomésticos priorizando su eficiencia
  • Asumir prácticas como apagar las luces que no son necesarias y reducir nuestro consumo de agua, entre otros hábitos.

Un segundo paso que nos ayudará a consumir menos energía y por tanto ahorrar más es dotarnos de herramientas especializadas que complementen los hábitos antes mencionados. Un ejemplo de ello son aplicaciones móviles como Mirubee, un sencillo software que, después de medir nuestros patrones de consumo en el hogar, realiza una serie de recomendaciones personalizadas para aumentar la eficiencia energética en aparatos como el aire acondicionado, la calefacción, el horno o la lavadora de casa.

Otras apps realmente útiles para cuidar del medio ambiente en el hogar son GoodGuide, que fomenta el consumo de productos sostenibles y ecológicos; y GoGreen, una especie de Pepito Grillo que nos va a informando de cuál es la huella de carbono que dejamos con nuestra actividad diaria.

Una forma de cuidar del medio ambiente en el hogar 

LA ENERGÍA VERDE EN EL HOGAR: AHORRO Y SOSTENIBILIDAD
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