Guía para autónomos primerizos en el mundo digital

Empezar a caminar en el mundo digital cuando eres un trabajador independiente (autónomo) no es una tarea sencilla. Pensar cómo crear tu espacio en la red, cómo venderte, de qué manera llegar a tu público objetivo, etc., supone un trabajo añadido a la puesta en marcha de tu propio negocio. 

Muchos profesionales optan por externalizar estas tareas a otra empresa o persona especializada en marketing o comunicación. Sin embargo en ocasiones las características de nuestro negocio o la necesidad de recortar al máximo los gastos prácticamente nos obligan a hacerlo por nuestra cuenta.

¿Pero por dónde empezar? ¿Qué necesito tener para por ejemplo promocionar la peluquería que próximamente abriré con mi socio? ¿Cuánto me costará estar online? En este artículo trataremos de dar respuestas sencillas a todas estas preguntas, a través de esta guía para autónomos primerizos en el mundo digital.

¿Qué quiero vender y a quién?

Dar una respuesta precisa a esta pregunta resulta básico para posicionarnos bien digitalmente. Retomando el ejemplo de la peluquería, un negocio como el mencionado no admite demasiadas dudas: aquí querríamos vender servicios de peluquería. Pero es importante enfocar bien el tiro.

¿A qué tipo de público nos dirigimos? Imaginemos que nuestro público objetivo es un perfil de cliente joven y por tanto muy acostumbrado a las nuevas formas de comunicación digital. En un caso así resulta vital estar presentes en la red y además mostrarse activos en ella.

Para cumplir este objetivo una fórmula eficaz es contar con una página web propia (a la que se podrá añadir, si así lo deseamos, un blog) y presencia en alguna (o varias) de las redes sociales más populares entre nuestro público.

Montar tu propia web profesional (consejos, coste, diseño…)

A diferencia de hace unos años, montar hoy una página web sencilla pero eficaz es relativamente fácil. La clave está en no complicarse demasiado, tener claros los mensajes que queremos transmitir y ponernos manos a la obra. 

Para empezar nos hará falta contar con un dominio propio. Es decir una dirección web a la que bautizaremos como más nos interese. A ello hay que añadir el servicio de hosting, o lo que es lo mismo el servidor donde se alojará nuestro portal y la información que en él volquemos.

Existe la opción de contratar ambos servicios (dominio y hosting) por separado, aunque si preferimos no complicarnos y además ahorrar algunos euros actualmente existen muchas empresas que ofrecen gratis el dominio al contratar el hosting. 

¡Ojo! Aunque hay empresas que cobran apenas uno o dos euro mensuales por este servicio, desde aquí recomendamos fijarse bien en las características del producto (por ejemplo, la capacidad de almacenamiento contratada para nuestra web o el tipo de servicio técnico) y en las opiniones de otros clientes. Ya que pagando un poco más, entre 5 y 8 euros mensuales, es posible hacerse con un servicio de calidad y garantías.

El siguiente paso es… nada más y nada menos que crear nuestra web. Pero no hay que agobiarse. Existe la opción de recurrir a una empresa de diseño web, aunque también lo podemos hacer nosotros mismos. Si decidimos hacerlo nosotros mismos, la opción más popular a día de hoy sigue siendo la plataforma WordPress.

El gestor de contenidos por antonomasia ofrece múltiples plantillas (también conocidos como “temas”) gratuitos con los que montar una web desde cero. Eso sí, hablamos de diseños muy sencillos y en ocasiones repetitivos. Otra opción es hacerse con un tema de pago, con el cual se multiplican las opciones para adaptarlo y modificarlo a nuestro gusto. Si apostamos por esta alternativa tendremos que desembolsar a partir de 40 o 50 euros (es un solo pago), aunque con la garantía de que podremos montar una web original a partir de la plantilla que adquiramos.

Comunicar en internet: elegir las redes sociales adecuadas

Una vez tengamos nuestro propio escaparate online nos queda saber utilizar del mejor modo posible los altavoces digitales a nuestro alcance. A pesar de que hoy en día existen múltiples redes sociales, resulta clave saber elegir aquellas que se adecuan mejor al público que queremos llegar y a los mensajes que deseamos transmitir.

Volviendo al ejemplo de la peluquería y teniendo en cuenta el perfil de nuestro cliente potencial (joven, hiperconectado, activo en RRSS), una plataforma especialmente útil sería Instagram. ¿Por qué? Al tratarse de una red social basada fundamentalmente en la imagen, allí podremos publicar por ejemplo el estilo de peinados y cortes que ofreceremos, imágenes de nuestro local o el resultado de nuestro trabajo tras peinar a nuestro primeros clientes. Entre las ventajas de Instagram figuran la facilidad para usarlo y la capacidad para interactuar con nuestros seguidores (comentarios, me gustas, mensajes directos, etc.).

Una segunda red social complementaria podría ser Facebook. El motivo es que, a pesar de la enorme competencia, sigue siendo la red social de uso más mayoritario. Esto nos permitirá estar al alcance por la vía digital de muchos clientes potenciales. Si no queremos (o no podemos) dedicarle demasiado tiempo a la actualización de nuestro perfil podemos optar por utilizar algunos de los contenidos que publiquemos en Instagram (fotos especialmente relevantes, por ejemplo) para Facebook, cambiando o añadiendo un pequeño texto en el post.

Para acabar esta breve guía del autónomo primerizo en el mundo digital no podemos olvidarnos del consejo que siempre lanzamos desde FIATC Seguros. Si estamos pensando en convertirnos en autónomos o lanzar un nuevo negocio, un elemento clave es evitar todos los riesgos posibles. Para ello en FIATC contamos con seguros pensados para pequeños negocios y adaptados a todo tipo de sectores: hostelería, ocio, servicios, etc.

Porque de poco vale comunicar bien nuestro proyecto si no estamos protegidos convenientemente.

GUÍA PARA AUTÓNOMOS PRIMERIZOS: TUS PRIMEROS PASOS EN EL MUNDO DIGITAL
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