mantenerse activos es un ejemplo de cómo mejorar la circulación sanguínea

Las varices son un signo evidente de que nuestro sistema circulatorio sufre. Sin embargo, solemos descuidar tanto este síntoma como otros causados por una mala circulación porque, por lo general, no suelen ser serios. Pero, ¿es realmente así o estamos infravalorando la importancia de una buena circulación para mantenernos sanos? ¿Quieres saber cómo mejorar la circulación? Respondemos a todas estas preguntas a continuación.

Los síntomas de una mala circulación

Un sistema circulatorio que funciona correctamente garantiza el transporte del oxígeno y de los nutrientes a todos los tejidos y órganos del cuerpo. Este funcionamiento es esencial para nuestra salud y bienestar y nos permite sentirnos en forma.

En cambio, cuando algo en la circulación sanguínea falla es posible que se presenten algunos síntomas como:

  • Arañas vasculares. Aparecen en forma de telarañas muy sutiles y de color rojizo bajo la piel y son un síntoma de una mala circulación de retorno de la sangre.
  • Varices. Se forman cuando la sangre de retorno se acumula en las venas debido a la debilidad de las paredes venosas. Como consecuencia las venas se ensanchan formando las que se conocen como venas varicosas.
  • Sensación de hormigueo. Este síntoma, junto con posibles calambres, se debe a un bloqueo en la circulación.

En estadios más graves, la mala circulación puede producir incluso hinchazón y cambio de color en la piel y en las uñas de los pies (color azulado por la falta de oxígeno), dificultad de movimiento, dificultad de cicatrización, cambios de temperatura, etc.

Los síntomas pueden ser diferentes y también dependen de las causas que producen los problemas de circulación de la sangre.

En todo caso, ante la aparición de estos síntomas será el médico de cabecera a indicar las pruebas y derivará al paciente a un especialista para el tratamiento adecuado.

No obstante, hay que tener en cuenta que podemos sufrir de una mala circulación incluso antes de que se manifiesten los síntomas visibles.

El cansancio, la sensación de pesadez y dolor en las extremidades son avisos que nos envía el organismo y que no tenemos que descuidar.

¿Por qué una buena circulación sanguínea es importante?

modelo de venas y arterias ara estudios de anatomía.

Un sistema circulatorio que funciona nos permite sentirnos en forma, está claro. Cuando aparecen problemas en el proceso de circulación de la sangre, en cambio, nuestra calidad de vida es afectada y en algunos casos aumentan los riesgos de padecer enfermedades.

Las venas y las arterias constituyen los elementos clave para una buena circulación. De hecho, es a través de las arterias que nuestro organismo recibe la sangre, desde el corazón hacia las diferentes partes del cuerpo. Mientras, gracias a las venas,

Según la Sociedad Española de Médicos Generales de Familia (SEMG) “la insuficiencia venosa crónica (IVC) es la enfermedad vascular más frecuente en el conjunto de la población española y se caracteriza por ser crónica, progresiva y no siempre benigna”.

Siempre de acuerdo con las estimaciones SEMG este problema afectaría a un 64% de las mujeres y a un 37% de los hombres.

Sin embargo, solo una parte de los casos son diagnosticados porque en muchos casos los mismos pacientes subestiman la patología que, en estadios avanzados, puede llegar a afectar seriamente la vida de la persona.

Por otro lado, los números son muy claros sobre la importancia de una buena circulación sanguínea. En España, las enfermedades del sistema circulatorio son la primera causa de muerte en la población.

En definitiva, tener bajo control los síntomas de una mala circulación y seguir las indicaciones de un especialista de la salud es clave para evitar consecuencias graves. Pero antes que los síntomas sean más serios, también podemos introducir en nuestra rutina hábitos sanos para mejorar la circulación de la sangre.

Ejercicios y consejos para mejorar la circulación

 

el porridge de avena es un alimento sano que ayuda a cuidar de tu circulación

Una mala circulación puede ser la consecuencia de muchos factores, desde el embarazo, hasta elementos hereditarios o deshidratación. Por este motivo, lo ideal es que sea un médico quien averigüe las causas y valore el tratamiento más adecuado y personalizado.

De todos modos, acostumbrarnos a llevar un estilo de vida sano puede ser muy beneficioso para nuestra salud en general y para nuestro sistema circulatorio.

Por lo que aquí van algunos consejos de cómo mejorar la circulación sanguínea:

  • Evitar los alimentos malos para la circulación. El exceso de determinados alimentos, como aquellos ricos en grasas saturadas y azúcares, son perjudiciales para la salud y poco indicados para el buen funcionamiento del sistema circulatorio. Una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras de temporada, legumbres y otros alimentos saludables favorecen la salud y ayudan a cuidar el corazón. ¿Quieres saber más sobre cómo mejorar tu dieta? ¡Sigue los consejos de nuestra experta en nutrición!
  • Mantenerse activos. La OMS recuerda que “la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial”. Cada día es más evidente la importancia del ejercicio físico para mantener bajo control los niveles de colesterol y prevenir enfermedades. Sobre todo las personas que pasan muchas horas del día sentadas o de pie tienen que moverse o estirarse por al menos 5 minutos cada hora para prevenir problemas de mala circulación. ¡Anímate a practicar más actividad física! En nuestra sección Deporte te proponemos consejos y ejercicios.
  • Beber agua suficiente. La deshidratación, ya te lo hemos explicado en otro artículo, tiene muchas consecuencias negativas para la salud. Entre ellas, perjudica nuestro sistema sanguíneo.
  • Reactivar la circulación con un masaje. Darse un buen masaje de piernas y pies al final del día no solo es una buena idea para relajarse y favorecer el sueño, sino que mejora y reactiva la circulación de retorno venosa.
  • Utilizar ropa cómoda. Pantalones muy ajustados, zapatos con tacones muy altos pueden ser incómodos de llevar y además no son buenos para nuestra circulación. Opta por ropa cómoda, en fibras naturales y más ancha para mejorar la circulación sanguínea naturalmente.

En definitiva, mantener nuestro sistema circulatorio activo y sano es clave si queremos aliviar o prevenir los síntomas que conlleva la mala circulación de la sangre. Seguir las recomendaciones para un estilo de vida saludable y consultar con tu médico todas las dudas relacionadas es la respuesta más natural a cómo mejorar tu circulación.

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.