comer con atención plena es eating mindfully

¿Cuando comes sueles mirar más a tu feed de noticias y mensajes en el móvil que a lo que tienes en el plato? Sin duda, esta no es la manera de practicar el mindfulness eating. En este artículo te explicamos qué significa este término y por qué los hábitos alimenticios que propone son clave tanto si tu objetivo es perder peso como para tu salud y bienestar en general.

¿Qué significa mindful eating?

Es probable que la palabra mindful eating te suene familiar puesto que la práctica del mindfulness (o atención plena) contra el estrés ya es bastante común también en nuestro país. La traducción al castellano de mindful sería “consciente”, mientras que eating significa “comer” en inglés. Por lo que, mindfulness eating en español se traduce como alimentación consciente.

Si sabes qué es el mindfulness, ya te estarás imaginando que el mindfulness eating es algo que tiene que ver con mindfulness y alimentación.

En efecto, el mindful eating (más conocido como mindfoodness en redes sociales) hace referencia a nuestra relación con la nutrición y fomenta la atención plena en todo lo relacionado con la alimentación, un hábito de vital importancia.

Pero, ¿por qué se relaciona una acción tan primaria como el comer con la consciencia plena?

¿Cuál es el sentido de la alimentación mindfulness?

Los ritmos del día a día nos llevan a ir en piloto automático en muchos momentos. Esta manera de vivir la vida tiene ciertas ventajas, porque nos permite realizar más de una tarea a la vez. Sin embargo, también puede tener efectos negativos cuando en lo cotidiano nos dejamos llevar por la inercia en todo lo que hacemos, incluso cuando comemos.

Comer es una acción vital fundamental y, no solo es importante lo que comemos, sino cómo lo hacemos.

Comer rápidamente, comer más de lo que nuestro organismo necesita, confundir el hambre con otras pulsiones e ingerir alimentos cuando estamos tristes o aburridos… Todos estos hábitos pueden ser perjudiciales para la salud y no siempre somos conscientes de ello hasta que se nos presentan síntomas como la obesidad u otros trastornos relacionados con la alimentación.

Hay evidencias científicas de los beneficios que aporta la práctica de ejercicios de meditación a la hora de comer y la elección consciente de lo que comemos.

Por este motivo, también, se habla cada vez más del mindfulness eating.

En resumen, alimentarse conscientemente y relacionarse con los alimentos desde esta perspectiva contribuye a mejorar nuestra calidad de vida y prevenir enfermedades.

Poner en práctica hábitos saludables a la hora de comer, además, promueve el autocontrol y permite tener más conciencia de uno mismo.

¿Qué alimentos hay que comer para poner en práctica el eating mindfully? Ninguno en particular. De hecho, se habla de alimentación consciente y no de “dieta”.

Estar presentes y conscientes a la hora de alimentarse es más bien una cuestión de escuchar el propio cuerpo, entender lo que está pasando y dedicar a esta acción cotidiana el tiempo y la atención que necesita.

Los pilares de una alimentación consciente

La alimentación mindfulness más que un listado de lo que deberías o no comer, sugiere un conjunto de hábitos que ayudan al individuo a redescubrir la relación con la nutrición. Describimos algunos de los principios de su enfoque:

  • El alimento no es un enemigo. Prestar atención a lo que comes y a tu forma de comer es distinto de seguir una dieta. De hecho, uno de los pilares de la alimentación mindfulness rompe con estas prácticas. No hay que privarse de los alimentos o comer menos, sino comer lo que nuestro organismo necesita. Por eso, en vez de imponer unas reglas o unas recetas, propone aprender a trabajar nuestras emociones para distinguir cuando el hambre es emocional y cuando es una necesidad física.
  • Cambia de perspectiva. Este modo de relacionarse con los alimentos se diferencia de las dietas también en otro punto. Mientras las dietas son regímenes alimenticios que se siguen por un período, el comer con atención plena es más bien un estilo de vida.
  • Estar presente y atentos mientras comemos nos devuelve el placer de disfrutar de la comida y no asociar el momento de comer con sentimientos negativos.
  • Elige comer lo que le sienta bien a tu cuerpo y a tu paladar. Hoy día tenemos una enorme cantidad de opciones de alimentos. Escoge los alimentos más saludables para tu nutrición priorizando la comida real e ingredientes como frutas y verduras. Para mantenerte en buena salud es importante que tu cuerpo disponga de los nutrientes que te ofrece una dieta equilibrada. Sin embargo, recuerda que el objetivo no es la perfección, sino mantener un estilo de vida saludable en general y comer alimentos que sean sanos y sabrosos a la vez.
  • Aprende a reconocer las señales de plenitud. Reconocer cuándo tienes hambre es tan importante como saber identificar en qué momento tu cuerpo está satisfecho y no necesita más alimentos. Explora tus necesidades y fíjate en las señales que indican que estás lleno.

Mindful eating: 3 ejercicios para ponerlo en práctica

Mujer sentada hace un ejercicio de mindfulness eating comiendo despacio y disfrutando los alimentos

Para quién acostumbra a hacer una pausa de veinte minutos para la comida y suele comer frente a la pantalla del ordenador en el trabajo, los principios del mindful eating pueden resultar complicados de aplicar en la rutina diaria.

En cambio, practicando algunos ejercicios, acostumbrarse al cambio de hábitos será más fácil.

  1. Come sin distracciones. Empieza por eliminar distracciones cuando te alimentas. Si en el trabajo te resulta difícil, intenta primero en casa, a lo mejor durante el fin de semana. Prepárate un desayuno saludable, siéntate cómodamente en la mesa y evita cada fuente de distracción: móvil, música, televisión, revistas, etc. Concéntrate en tu desayuno y disfrútalo con todos los sentidos. Al comer conscientemente, estarás más presente, por lo que más relajado y reducirás la velocidad. Te darás cuenta de cómo el comer puede pasar de ser un automatismo a ser un acto intencional y agradable, y comer más lentamente y disfrutando se convertirá en un hábito.
  2. Actívate. Mantener el cuerpo activo es una buena forma de cuidar la salud. Además, ayuda a trabajar el autocontrol y evitar atracones o hambre nerviosa. Practica algún deporte o ejercicio que te guste y percibe las sensaciones que te otorga. Escuchar el cuerpo y sus necesidades es el primer paso de una alimentación más consciente.
  3. Vuelve a conectar con los alimentos. Cultivar o recolectar alimentos es una acción que nos permite conectar con la importancia de la nutrición y nos permite entender también el valor de lo que comemos. Sin embargo, ¿cuántos de los que viven en las ciudades tienen esta oportunidad? Aun así, podemos trabajar esta conexión reflexionando sobre los procesos y las personas que hacen posible que cada día los alimentos lleguen hasta los mercados y supermercados y en nuestras mesas, o meditar sobre las tradiciones culinarias detrás de la preparación de ciertos platos.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo puedes practicar mindful eating y encontrarás otras formas de explorar la alimentación consciente a medida que aprendas a escuchar las señales de tu cuerpo.

¿Quieres experimentar las ventajas de la alimentación mindfulness? ¡Anímate y cambia el chip?

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.