qué es el autoconsumo energético

La subida del precio de la luz o el agotamiento de las fuentes de energía tradicionales son solo dos de los motivos que están impulsando el autoconsumo eléctrico. Cada vez más gente en todo el mundo opta por esta alternativa: producir y consumir nuestra propia energía a través de fuentes renovables es una opción que ayuda al bolsillo, pero también al planeta.

España, a pesar de contar con los recursos para abastecer este tipo de instalaciones –somos el país de Europa con más horas de sol anuales- ha ido tradicionalmente por detrás de otros estados como Alemania o Estados Unidos en este campo. Sin embargo, en los últimos meses se han producido varios cambios legislativos que pretenden impulsar el autoconsumo energético en nuestro país, principalmente a través del uso de la energía solar.

En el siguiente texto haremos un repaso a la nueva ley aprobada en abril y definiremos algunos conceptos básicos para entender qué es y hacia dónde va el autoconsumo energético en España.

El autoconsumo energético y sus tipologías

Antes de nada es importante definir qué entendemos por autoconsumo energético. Un término que engloba la producción de energía eléctrica mediante una instalación propia en una vivienda (o en otro tipo de edificios) y destinada a satisfacer el consumo habitual en dicho domicilio (o en la empresa, organización o industria de turno).

Hoy en día, la fuente energética más habitual para este tipo de instalaciones es la fotovoltaica, la cual se obtiene a través de paneles solares. Otra alternativa verde, más minoritaria, es el uso de equipos mini-eólicos que usan el viento como fuente de energía.

autoconsumo energético y sus tipologías

Actualmente podemos dividir el autoconsumo en dos tipos: aquel que no está conectado a la red (aislado) y el que sí. En el primer caso nos referimos a las instalaciones que carecen de contrato alguno con comercializadoras o distribuidoras de energía. Y que por tanto tienen una autonomía absoluta, pero también una dependencia total de su capacidad para producir energía. De ahí la importancia en estos casos de contar con medios de almacenamiento (baterías) que sobrelleven los cortes puntuales.

En el segundo caso (autoconsumo con conexión a la red) nos referimos a instalaciones que sí están conectadas a una red de distribución externa que asegura el suministro continuo de energía.

Una nueva figura: el autoconsumo compartido

El Real Decreto Ley aprobado por el Gobierno el pasado abril introdujo una figura hasta ahora inexistente en la normativa española: el autoconsumo colectivo o compartido. El cual consiste en la asociación de varios consumidores que quieren beneficiarse de una misma planta de generación eléctrica.

El contexto más común donde aparece este modelo es en una comunidad de vecinos; aunque también se está extendiendo por ejemplo entre empresas que comparten polígono industrial o entre edificios de un mismo campus universitario.

En la nueva ley se registra por primera vez la posibilidad de compartir electricidad autogenerada tanto en la vivienda propia como en instalaciones que estén en otros inmuebles próximos. Algo muy útil a la hora de elegir el lugar más idóneo para las plantas fotovoltaicas o para compartir los gastos de la instalación entre varias comunidades.

Ley de autoconsumo energético: compensación por la energía sobrante

Otra novedad muy relevante de la nueva legislación de autoconsumo eléctrico tiene que ver con la compensación por los excedentes generados. Hablamos de la energía sobrante que no consumimos al instante y que queremos derivar a la red de la comercializadora.

A diferencia de lo que ocurría hasta ahora –cuando para vender esta energía era necesario registrarse jurídicamente como productor energético, con el inmenso papeleo que ello conllevaba-, la ley actual permite que la comercializadora compense por este excedente al usuario en la factura final del mes siguiente.

De hecho, esta compensación puede alcanzar hasta el 100% de la parte correspondiente al consumo energético de nuestra factura (el 40% del total, frente al 60% restante de distribución, impuestos y transporte). Esta compensación, eso sí, solo es aplicable a las instalaciones que no superen los 100 kilovatios de potencia y que trabajen con fuentes de energía renovable.

ley de autoconsumo energético

Cómo vender energía solar

Más allá de la compensación por la energía sobrante, algunos usuarios, grupos de vecinos o incluso pequeñas empresas con una planta fotovoltaica pueden barajar, bajo la nueva ley, la opción de vender energía a terceros. Esta es una medida muy útil tanto para recuperar la inversión de la instalación como para obtener una fuente extra de ingresos.

Para vender esta energía en el mercado, la normativa actual solo exige al pequeño productor asociarse con una comercializadora energética, que será la encargada de distribuir esta electricidad y de retribuir al vendedor.

Antes de este paso, claro está, hay que planificar bien qué tipo de instalación necesitamos, siempre teniendo en cuenta los recursos de los que disponemos. Así como calcular correctamente cuánta energía queremos producir para luego recuperar la inversión o sacar un beneficio.

Kit de autoconsumo eléctrico en el hogar

Debido a la creciente popularidad de este modelo energético actualmente ya existen en el mercado muchas opciones para adquirir un kit de autoconsumo. Estos productos contienen todos los elementos esenciales para auto-abastecerse utilizando placas solares.

Además de los paneles fotovoltaicos, el kit incluye el soporte para la colocación de los paneles en el tejado, uno o varios convertidores de corriente, una caja de protecciones y un cable de conexión para conectar los paneles a la caja de protecciones y ésta a la toma de la corriente de la vivienda.

Tanto si se trata de instalaciones de autoconsumo para una sola vivienda o equipos más grandes siempre es recomendable asesorarse antes de su compra e instalación.

Y, una vez adquirido, consultar cómo podemos incluirlo en el seguro del hogar con el que se recomienda contar.

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Escrito por: FIATC Seguros
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