sobras de comida

Pensar qué vamos a comer o a cenar a veces se convierte en una encrucijada. Idear menús variados, equilibrados y al mismo tiempo económicos no siempre es fácil. A esto hay que añadir una planificación adecuada sobre los alimentos que debemos comprar… con el objetivo de que no nos sobren ni nos falten los ingredientes para nuestras recetas.

Sin embargo, esto en ocasiones es difícil. En la mesa, en el armario y sobre todo en la nevera suelen quedar sobras. Pero ojo, piénsatelo dos veces antes de tirarlas: la cocina reciclaje está aquí para darles una segunda vida. ¡Allá vamos con unos trucos y recetas para aprovechar las sobras de comida!

Qué es la cocina reciclaje

La cocina reciclaje consiste en aplicar una serie de trucos para utilizar las sobras de comida y convertirlas en una nueva receta. A poder ser, aún más sabrosa que la original.

Para practicar este tipo de cocina son fundamentales dos ingredientes como el ingenio y la creatividad. Al mismo tiempo que nos mantenemos fieles a una frase que seguro muchos escuchamos durante nuestra infancia: “en esta casa no se tira nada”.

Este estilo de cocina, como iremos viendo, tiene múltiples beneficios. Sin duda uno de ellos es el económico. No desperdiciar comida supondrá un ahorro significativo para nuestro bolsillo. Pero, además, reciclar o reaprovechar la comida tendrá un efecto positivo para el planeta: el procesamiento de los residuos alimentarios tiene un gran impacto ecológico según múltiples estudios.

También hay que tener en cuenta que el reciclaje de la comida se está convirtiendo en toda una tendencia. Hasta hace poco algunos asociaban (erróneamente) la actitud de aprovechar las sobras con las dificultades económicas de un hogar. En cambio ahora cada vez más chefs y restaurantes incorporan este tipo de cocina a sus menús como un rasgo distintivo.

Consejos para evitar el derroche de alimentos

Antes de entrar de lleno en trucos y recetas, vamos a tratar de dar una serie de consejos sobre cómo evitar el derroche masivo de alimentos. Porque aunque nos gustan las sobras, un exceso de ellas se convierte en un problema.

  • Planificar los menús con antelación y hacer la compra con ellos en mente es una estrategia infalible, que también nos permitirá ahorrarnos dinero en el súper.
  • Conservar de manera adecuada los alimentos: con un envoltorio que evite su deterioro y en el lugar indicado (nevera, armario, congelador…) según sean alimentos frescos, secos o destinados a su consumo más adelante.
  • Tener en cuenta las fechas de etiquetado que indican hasta cuándo se recomienda consumir un alimento (fecha de consumo preferente) y cuándo hay que desecharlo (fecha de caducidad).

reciclaje de comida

Trucos básicos para aprovechar las sobras

En casi todas las cocinas existen una serie de alimentos básicos que compramos con mucha frecuencia. Y que por tanto es más habitual que se queden duros o un poco pasados. Eso no significa que no podamos aprovecharlos.

Hablamos por ejemplo del pan seco, ideal para elaborar pan rallado (elemento fundamental para hacer croquetas, pollo empanado o unas deliciosas vieiras al horno) añadirlo a sopas o ensaladas en taquitos o para preparar unas suculentas torrijas.

Algo similar podemos hacer con el queso duro: un truco para no desecharlo es rallarlo y meterlo en el congelador (posteriormente lo podremos utilizar para darle más gusto a una pasta o culminar un risotto). O con la carne (da igual el tipo, sea ternera, pollo o cerdo) que ha sobrado de una barbacoa o comilona: bien troceada o triturada es perfecta para elaborar unos canelones o unas empanadillas rellenas.

Finalmente, la fruta madura en exceso es otro de esos productos muy comunes en muchas cocinas. Antes de tirarla piénsalo dos veces. Puedes cortarla en pequeños trocitos y meterla en el congelador. Más adelante podrás utilizarla cuando tengas el antojo de un buen batido de frutas (elaborado con leche o con agua) o un zumo fuera de temporada.

Recetas con las sobras de comida

Una vez conocidos estos trucos, vamos con algunas ideas de recetas para poner en práctica la cocina reciclaje. Aprovechando que además ahora se acerca la Navidad, ofrecemos algunas sugerencias para el día después de las comilonas tan típicas de estas fechas.

Croquetas de langostinos

La elaboración de esta receta es más fácil de lo que parece. Por un lado prepara una bechamel típica (con harina, mantequilla, leche y un poco de nuez moscada) a la que le añadirás un caldo de pescado (utiliza las cabezas de los langostinos para elaborarlo si lo quieres hacer casero). Y por el otro sofríe los langostinos con un poco de cebolla. Una vez la bechamel espese, mézclalo todo y déjalo enfriar. Forma las croquetas con esta mezcla, empánalas y, finalmente, fríelas.

Ropa vieja

Aunque muchos lo desconozcan, este es un plato muy tradicional… y perfecto para aprovechar las sobras de un Cocido o de otra receta con carne. Empezamos salteando con aceite una cebolleta y un ajo muy picado. A continuación picamos los restos de carne (y también verduras cocidas, si hay), una zanahoria y una patata. Incorporamos esta mezcla, junto a una buena dosis de garbanzos (ya cocidos) y un poco de nata, a la sartén. Dejamos cocinar unos diez minutos, a fuego muy lento, la mezcla. Picamos unas hojas de perejil y servimos.

Bubble and squeak

Esta es una receta vegetariana importada del Reino Unido. Es ideal para aprovechar los restos de verduras que tengamos en la nevera. Vale cualquier tipo: puerros, brócolis, pimientos, zanahorias, etc. Lo importante es que estén ya cocidas y utilizar la misma cantidad de esta mezcla que de patata (también cocida). Tras picar todo muy fino, la añadimos a una sartén con un poco de aceite a fuego suave. Con un tenedor las vamos machacando al mismo tiempo que se cuecen durante unos 15 minutos. Tras compactar la mezcla, la volteamos como si fuese una tortilla de patata. Y doramos el otro lado durante otros 15 minutos. ¡Listo!

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Escrito por: FIATC Seguros
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