Molestias e infecciones, los períodos irregulares o un embarazo, son todos buenos motivos para acudir al ginecólogo para una revisión ginecológica.

Si consultas tu ginecólogo solo cuando tienes algún problema o no recuerdas cuándo hiciste el último control ginecológico completo, ¡sigue leyendo! En este post te indicamos si estás haciendo todas las visitas ginecológicas recomendadas y por qué hasta la primera revisión ginecológica es tan importante para tu salud.

¿Qué es un control ginecológico?

La revisión ginecológica es la exploración del estado de salud de los órganos genitales femeninos realizada por un especialista en ginecología.

Durante la consulta, además de la exploración interna y externa, el ginecólogo o la ginecóloga hará algunas preguntas con el fin de crear un historial clínico de la paciente, explorar el estado de salud del aparato reproductivo y detectar eventuales problemas.

¿Cuándo acudir al ginecólogo para una revisión?

Los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que muchas mujeres todavía tienen miedo a las revisiones ginecológicas o desconocen su importancia.

Siempre según ese estudio, poco más de la mitad de las chicas entre 15 y 24 años ha hecho la primera visita ginecológica; de las mujeres entrevistadas con edad de 25 a 34 años, una de cada cinco no ha hecho nunca una citología vaginal para detectar eventuales infecciones o la presencia de posibles lesiones malignas como el cáncer de útero.

Los controles ginecológicos pueden salvarte la vida. Si eres mujer, nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para una revisión, aunque tan solo sea para solucionar dudas sobre el ciclo menstrual o los métodos anticonceptivos.

En cada fase de tu vida es importante hacer las visitas periódicas recomendadas para examinar la salud del aparato reproductor.

¿Cada cuánto tiempo hacer una revisión ginecológica?

En condiciones de salud normal, las revisiones ginecológicas anuales son la mejor forma de prevención. Según tus antecedentes familiares e historial clínico el ginecólogo valorará las pruebas necesarias y la periodicidad de los controles.

Qué pruebas se hacen en una revisión ginecológica anual

Algunas enfermedades del aparato genital femenino no manifiestan síntomas en las primeras fases. Por eso la exploración ginecológica anual es muy importante para la diagnosis precoz de enfermedades como endometriosis, pólipos uterinos, cáncer y otras patologías que diagnosticadas a tiempo se pueden curar.

Durante un control periódico normal, los ginecólogos exploran:

    • La parte externa del aparato genital: vulva, perineo e introito, o parte anterior de la vagina.
    • La parte interna del aparato genital: vagina, útero, ovarios. Normalmente, este control se realiza solo si la paciente ya ha tenido relaciones sexuales).
    • Mamas

Los controles de la zona externa se realizarán con la inspección ocular. Para el control de la parte interna, el médico especialista utilizará algunos aparatos como pueden ser los espéculos o la ecografía vaginal. Realizará, también, una inspección manual siempre con el uso de guantes.

No siempre los ginecólogos efectúan la exploración de las mamas, pero es cada vez más común que durante la revisión periódica se haga este control como medida preventiva para detectar el cáncer de mama. Incluso se explica a la paciente cómo realizar el autoexploración de mamas.

Según la edad de la paciente y la fase reproductiva en la que se encuentra, el especialista podría realizar otras pruebas específicas.

Las 10 pruebas ginecológicas más frecuente

Aunque pueda resultar incómodo ir al ginecólogo, cuidar tu salud genital es fundamental para evitar irritaciones, infecciones y enfermedades graves como el cáncer.

Los médicos especializados en ginecología efectuarán la exploración de control y, en base a tu edad, síntomas e historial clínico realizarán algunas pruebas.

Durante tus controles ginecológicos periódicos ya habrás hecho alguna de las pruebas ginecológicas más comunes:

  1. Ecografía genital: La ecografía ginecológica es un examen complementar durante una visita. Permite observar el estado interno de los tejidos y detectar la presencia de alteraciones. Es una prueba que se utiliza en caso de sospecha de presencia de pólipos, miomas, quistes y otras alteraciones en el útero y ovarios.
  2. Papanicolaou: Este test se realiza en las visitas de control a partir de los 21 años para detectar anomalías y detectar a tiempo el cáncer del cérvix, o cuello uterino.
  3. Biopsia: Frente a la presencia de alguna anomalía, el ginecólogo realizará una pequeña extracción de células.
  4. Citología: Es el estudio al microscopio de las células de tejido extraídas en una biopsia.
  5. Dilatación y Legrado (D y L): Este procedimiento se conoce también con el nombre de raspado uterino y consiste en la dilatación del cuello del útero para permitir llegar hasta el útero con los instrumentos (espéculos) para raspar suavemente el endometrio y obtener una muestra de células para un estudio.
  6. Ecotomografía: Es un examen que se realiza con un aparato que emite ultrasonidos y permite detectar hasta pequeñas alteraciones de los genitales.
  7. Exámenes endoscópicos: Se trata de pruebas que permiten explorar a fondo el aparato genital. Según la zona examinada la prueba tiene un nombre específico: la colposcopía es el examen del cuello del útero; la vulvoscopia explora la zona vulvar; la histeroscopia, las paredes del útero; la celioscopia es la exploración de la zona abdominal internamente, es un examen más invasivo y por eso se realiza una anestesia local previa.
  8. Histerosalpingografía o fluoroscopia: Es una radiografía en tiempo real que se realiza para la exploración del útero y las trompas de Falopio. Normalmente, se utiliza cuando una mujer no logra el embarazo para examinar el estado del aparato reproductor y detectar eventuales problemas.
  9. Mamografía: Es uno de los exámenes ginecológicos preventivos recomendado a partir de los 40 años para detectar la presencia de alteraciones en el tejido mamario y prevenir el cáncer de mama. En condiciones de salud normales esta prueba se recomienda cada 2 años. Según los antecedentes familiaes de la paciente, el ginecólogo podría prescribir este tipo de controles con una mayor frecuencia.
  10. Densitometría ósea (DEXA): Es una prueba preventiva que permite medir los niveles de minerales en los huesos a través de rayos x. Es el método que permite diagnosticar la osteoporosis y evaluar el riesgo de fracturas óseas. En la mujer este tipo de problemas suelen aparecer después de la menopausia y el ginecólogo prescribirá este tipo de prueba cuando sea oportunos.

Tipos de controles ginecológicos

Las visitas ginecológicas pueden ser diferentes según la edad de la paciente y requerir pruebas complementarias en base a su estado de salud.

Primera revisión ginecológica

La primera revisión ginecológica es una toma de contacto inicial entre la paciente y su ginecólogo.

Normalmente, en esta visita el ginecólogo te preguntará acerca de las enfermedades familiares, si ya has tenido relaciones sexuales, detalles sobre tu menstruación, cuáles vacunas has realizado, etc. Tus respuestas serán fundamentales para empezar tu historial médico.

El especialista evaluará si será necesaria una exploración del aparato genital o la realización de alguna prueba.

Durante esta consulta puedes aprovechar para hacer tus preguntas, exponer tus dudas sobre el tu ciclo menstrual, informar de eventuales molestias e informarte sobre los métodos contraceptivos.

Revisión ginecológica: anticonceptivos

Revisión ginecológica completa anual

En estas visitas los ginecólogos suelen ser bastante escrupulosos. Durante un control ginecológico de rutina el médico suele:

  • Hacer preguntas sobre el estado de salud general, antecedentes familiares, menstruación, embarazos y abortos, etc. Con estas informaciones podrá actualizar tu historial clínico y tener los datos para la prescripción de pruebas preventivas.
  • Realizar una exploración interna y externa del aparato genital
  • Hacer los exámenes de control preventivos indicados según la edad de la paciente (citología, Papanicolaou, mamografía, etc.).
  • Prescribir tratamientos o terapias para prevenir o tratar eventuales molestias.

Revisión ginecológica en el embarazo

¿Estás embarazada? La consulta con el ginecólogo tiene que ser una prioridad. En la primera visita, el especialista prescribirá una serie de pruebas (orina, sangre, etc.) para valorar tu estado de salud y efectuará un control de tu peso y estatura, entre otras cosas, para monitorear las diferentes fases del embarazo.

Lo más probable es que también te haga preguntas para definir un historial médico completo y te prescriba suplementos par prevenir molestias típicas del embarazo o el desarrollo de problemas en el feto.

El ginecólogo será tu médico de referencia durante todo el embarazo e incluso después de dar a luz. Indicará las citas de control en este período, te guiará para la recuperación del suelo pélvico después del parto y, durante los controles periódicos, te indicará las pruebas necesarias para controlar el desarrollo del feto y cuidar tu salud genital.

Por lo que, si decides tener un hijo, no solo tendrás que pensar en escoger el mejor pediatra para tu bebé. También tendrás que encontrar un ginecólogo profesional que te transmita confianza y un centro capaz de ofrecerte los mejores cuidados.

Si estás pensando en tener hijos lo más recomendable es hablar con tu ginecólogo para prepararte de la mejor forma y enfrentar con salud y serenidad esta fase de tu vida.

La revisión ginecológica anual es un control que puede resultar incómodo para algunas mujeres, pero es necesario para la prevención de enfermedades graves como el cáncer.

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REVISIÓN GINECOLÓGICA, ¿ESTÁS HACIENDO LOS CONTROLES RECOMENDADOS?
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