Seguridad vial en la ciudad: conductores y peatones

Las ciudades son cada vez más espacios de convivencia entre peatones, conductores, ciclistas y otros ciudadanos que hacen uso del espacio público. Ante la proliferación de nuevos medios de transporte, y teniendo en cuenta que las urbes caminan poco a poco hacia modelos de movilidad más ecológica y eficiente, resulta clave establecer algunos principios básicos.

Estas reglas comunes son la base de la seguridad vial en las ciudades. Un conjunto de acciones y mecanismos pensado para garantizar la buena circulación del tránsito y, sobre todo, la seguridad de todos los que participan de él.

Seguridad vial: activa y pasiva

Cuando hablamos de seguridad vial mucha gente piensa únicamente en cuestiones como respetar las señalas de tráfico o los semáforos que nos encontramos en la carretera. Pero el concepto va mucho más allá.

Para empezar es importante diferenciar entre la seguridad vial activa y la pasiva. La primera es aquella pensada para anticiparse al accidente y evitar que éste suceda. Para ello son fundamentales los elementos visuales que nos ayudan a seguir las reglas de circulación (como las mencionadas señales o semáforos), pero también todo el conocimiento previo adquirido sobre cómo transitar de una forma segura por nuestras calles o carreteras.

Un ejemplo de ello es ser consciente de que hay que reducir la velocidad y extremar las precauciones cuando el tiempo es malo (fuertes lluvias, nieve, viento, etc.) y la visibilidad se reduce. O aplicar en todo momento los principios de la conducción defensiva, ampliamente detallados en este artículo.

Por su parte, la seguridad vial pasiva es aquella enfocada en reducir al máximo el daño provocado por un accidente una vez éste ya ha ocurrido. El ejemplo más clásico de ello es la obligación de que todos los pasajeros de un vehículo lleven puesto el cinturón de seguridad. Pero también las innovaciones continuas que incorporan los coches para absorber a través de la carrocería el impacto en caso de accidente o los elementos de frenado en vías con una fuerte pendiente.

Seguridad vial en la ciudad

La lista de normas, leyes, indicaciones y conocimientos que se han de saber para conducir de una forma segura es muy amplia y debería ser conocida por todo aquel que se pone al volante de un vehículo. Aunque igualmente hay una serie de conductas que en ocasiones se obvian, a pesar de su importancia para garantizar altos niveles de seguridad vial en nuestras ciudades.

Dentro de las diversas campañas que hace anualmente, la Dirección General de Tráfico (DGT) establece una serie de consejos vinculados a la percepción del riesgo para circular con la máxima precaución por la vías urbanas. Aquí va un resumen:

  • Cualquier conductor, sin importar el vehículo que conduzca, ha de reducir la velocidad al aproximarse a un paso de peatones. De esta manera se evitarán frenazos bruscos o sustos mayores si hay que ceder el paso a un peatón.
  • Siempre que se circule por zonas próximas a un colegio (casi siempre indicadas por la señal correspondiente) practica una conducción suave y a velocidad muy lenta. En estas zonas es común encontrarse con movimientos imprevistos de niños que cruzan la calle. El objetivo es anticiparse a ello y reducir el margen de reacción del conductor.
  • El mismo consejo es aplicable a zonas residenciales donde sea común que los niños jueguen en las aceras o alrededores. Ver cruzarse una pelota en medio de la calzada es la señal de peligro a la vista. Si circulamos a una velocidad reducida evitaremos un frenazo brusco y peligroso.
  • La conducción especialmente precavida es igualmente necesaria en el resto de zonas urbanas y residenciales, donde también suelen transitar personas mayores o con alguna discapacidad. Ten en cuenta que este tipo de transeúntes necesitan más tiempo para reaccionar ante un peligro, de ahí la importancia de conducir despacio y seguro en estas áreas.
  • Si en la calzada vemos a un agente de tráfico significa que existe un riesgo potencial en la vía por la que circulamos. De ahí la importancia de prestar atención a sus indicaciones y seguirlas al pie de la letra.
  • Los ciclistas son uno de los elementos más vulnerables en la carretera. Por ello es necesario extremar la precaución cuando circulamos cerca de ellos: reduce la velocidad y deja como mínimo 1,5 metros de distancia de seguridad si vas a rebasarlos. Ten especial cuidado si la carretera es estrecha o la visibilidad es muy reducida.
  • La presencia cercana de un motorista también requiere de una especial atención. Si circulas en coche, ten en cuenta que el frenazo de una moto generalmente es más rápido que el de un coche. Para evitar sustos deja una distancia suficiente entre ambos vehículos.
  • En las incorporaciones, sé paciente. No presiones al coche que está delante de ti con bocinazos u otros gestos de este tipo, que pueden llevar al vehículo a incorporarse a la vía erróneamente.
  • Esta misma dosis de respeto es aplicable cuando otro coche está haciendo maniobras de estacionamiento. Es importante ser paciente y ceder espacio suficiente al vehículo que quiera estacionar o reincorporarse a la calzada, aunque tenga que realizar alguna maniobra de más.

Aunque extrememos las precauciones y cumplamos los principios básicos de la seguridad vial, en ocasiones ocurren accidentes en los que podemos vernos implicados. En estos casos, una opción es contar con un seguro de coche que te acompañe en la carretera. Para ello te ofrecemos una herramienta online que te permite calcular tu seguro de coche.

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.