Conducción defensiva, una forma segura de conducir

Quien conduce un vehículo no solo debe realizar una conducción segura y eficiente, respetando las normas viales, las señalizaciones y contribuyendo al entorno y a una fluida y armoniosa circulación de vehículos. También debe estar permanentemente atento a factores externos.

Recientemente hemos hablado en este blog de las precauciones al volante que han de tomarse frente a condiciones meteorológicas adversas. La lluvia, el hielo o la nieve son elementos que dificultan la conducción y motivan cambios de actuación en nuestros hábitos al volante. Pero existen otros terceros elementos que pueden suponer riesgos para quien está a los mandos de un vehículo y sobre los que conviene anticiparse.

Hablamos de cuales son y en que consiste la conducción defensiva.

¿Qué es la conducción defensiva?

La conducción defensiva consiste en la anticipación del conductor a posibles situaciones de riesgo. Es decir, evitar, gracias a la conducción, posibles accidentes provocados por esos citados factores externos, como la circulación incorrecta de otros conductores, carreteras o vías en malas condiciones, señales deterioradas, acumulación de tráfico, etc.

Una atención activa por parte del usuario al volante de un vehículo y su rapidez de análisis ante los posibles contratiempos visibles en la carretera impulsan y mejoran la capacidad de anticipación del conductor y su respuesta ante situaciones adversas. Esta anticipación es sinónimo de la disminución del tiempo de reacción, aspecto fundamental para la prevención de accidentes de coches.

En la conducción defensiva entra en juego la experiencia del conductor y su adaptabilidad a cada circunstancia en carretera. El conductor debe conocer la importancia de una conducción consciente y seguir una serie de pautas o hábitos adquiridas en base la observación durante sus años y kilómetros de rodaje.

Algunos consejos de conducción defensiva

  • Conoce en cada momento que está ocurriendo a tu alrededor. Mira y observa más allá del vehículo delantero. No pierdas de vista los retrovisores. Controla los ángulos muertos.
  • Modera la velocidad. Para reaccionar y maniobrar a tiempo ante cualquier circunstancia imprevista es importante que la velocidad sea la adecuada a la vía por la que se circula.
  • Cuidado con los intermitentes. ¿Cuantos conductores no utilizan los intermitentes a pesar de su voluntad de girar? ¿Cuantos señalan un giro a la derecha que finalmente no realizan? Si conduces con frecuencia, habrás comprobado que conviene estar muy atento al uso de los intermitentes en los vehículos que nos rodean.
  • Respeta las distancias de seguridad entre vehículos. De nada servirá estar atento a imprevistos si por nosotros mismos reducimos las distancias de frenado.
  • Ten siempre a punto tu coche. Revisa con frecuencia el estado de los neumáticos, los líquidos de freno, anticongelantes, aceite, etc. El buen mantenimiento de un coche forma parte elemental de la conducción defensiva.
  • No te distraigas. El smartphone, el manos libres, el GPS, el mp3 son serios oponentes en tu intento por realizar una conducción defensiva. Evítalos.
  • Es también aconsejable procura fijar con antelación el itinerario o recorrido a realizar.
  • Estudia tu vehículo y todos los sistemas de seguridad que ofrece para poder utilizarlos correctamente cuando la situación lo requiera.
  • Hazte visible. No descuides el encendido de luces ante situaciones de poca visibilidad. Señaliza tus maniobras con suficiente antelación. Usa la bocina cuando sea estrictamente necesario para que otros vehículos reparen de tu presencia.
  • Evitar los ángulos muertos de otros vehículos. Para lo que se recomienda no circular en paralelo, especialmente si se trata de vehículos de gran volumen.
  • Conoce como poner en práctica las técnicas de conducción en condiciones climatológicas adversas que te permitan dominar el vehículo sin sobresaltos.
  • Por supuesto, respeta las señales y normas de circulación.

Situaciones de especial alerta para los conductores

Sobra decir que aunque la atención de quien conduce debe ser máxima en todo momento existen situaciones excepcionales de alerta ante las que conviene prestar especial vigilancia. Por ejemplo las derivadas de un día de meteorología desfavorable, o el tránsito por una carretera marcada con puntos negros. Pero también las situaciones creadas por la amenaza indeseada de conductores fraudulentos cuya pretensión es la de provocar accidentes intencionados para cobrar el seguro de coche.

Es, por ejemplo, el caso de los rotonderos. También conocidos como glorieteros o como el “timo de la rotonda”. Su procedimiento es el de circular continuamente en rotondas por el carril exterior esperando el momento de provocar un accidente con otros vehículos con la única finalidad de estafar a las compañías aseguradoras, llegando a simular lesiones.

Generalmente, las lesiones fingidas en este tipo de estafas son las de tipo cervical, producidas como consecuencia del “efecto látigo”. Una de las lesiones más frecuentes entre conductores derivadas de impactos laterales, fuertes aumentos de velocidad o desaceleraciones que provocan movimientos súbitos y severos en el cuerpo del conductor.

Los rotonderos, suelen actuar individualmente o en grupos organizados. En ocasiones involucrados con talleres de reparación de automóviles que participan del fraude incluyendo en el suceso mayor número de daños materiales. Unas mafias que forman parte del cada vez mayor número de amaños de accidentes de tráfico para aumentar partes de daños.

No suele ser sencillo detectar quien está realizando una rotonda con fines ilícitos para así adecuar nuestra conducción defensiva aunque conviene conocer de su existencia y sus procedimientos de actuación.

La detección de fraudes

La detección de fraudes como el de las rotondas es una de las misiones primordiales de ICEA (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones). Anualmente ICEA publica estadísticas que arrojan datos sobre los fraudes existentes en seguros. Éstas pueden servir de indicador al conductor para conocer nuevos peligros externos sobre los que estar alerta al volante.

De todos los fraudes a aseguradoras, los relacionados con automóviles son los más frecuentes. Ante tal número de casos, ICEA concede anualmente unos galardones para reconocer los trabajos de los profesionales de las aseguradoras en la detección de estafas.

En FIATC trabajamos continuamente para ofrecer las mejores coberturas en el seguro de automóvil para nuestros clientes.

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.