Slowlife y slowfood, lo que necesitas saber

Estos dos términos, Slowlife y Slowfood, nacen como contrapartida al ritmo de vida y comida acelerada en que vivimos. Seguro que estás al tanto de lo que significa la palabra inglesa fast food. Pues Slowfood es, justo, lo contrario.

Cómo y dónde nace el movimiento Slowfood

Cansados de vivir en un entorno estresante y de sentirnos invadidos por las cadenas de comida rápida, nace el movimiento Slowfood. La traducción del término anglosajón viene a ser “comida lenta”. Esto significa apostar por comer de forma tal que disfrutemos de la comida, recuperando así el gusto por la buena gastronomía.

Este movimiento nace en Italia, concretamente en la región de Cuneo, en el año 1986. Hoy en día, se ha convertido en un movimiento internacional con miles de seguidores. En España, aunque se empezó a conocer entre 1995 y 1996, no empieza a tomar forma hasta el 2003. Desde esa fecha y hasta la actualidad, poco a poco la filosofía Slowlife y Slowfood van abriéndose camino en nuestro país.

Este movimiento implica el retorno a los productos de calidad de la tierra, el uso de agricultura ecológica, y la defensa de la naturaleza. Para ello, se organizan ferias y eventos, que reúnen a productores, chefs, investigadores y consumidores.

Qué implica el Slowlife y la Slowfood

En primer lugar te daremos a conocer cuáles son los principios por los que se rige la Slowfood.

  • Alimentos de primera calidad
  • Su producción, recolección y elaboración no dañan el medio ambiente
  • Sostenible, en cuanto se desarrolla en beneficio de todos: agricultores y consumidores

Partiendo de estos tres principios, la Slowfood se convierte en una verdadera revolución, no solo en la cocina, sino en la vida. Lo que en principio te pudiera parecer algo muy sencillo, implica sin embargo, grandísimos cambios en la sociedad.

Si recuperas el gusto por la comida lenta, estarás recuperando el gusto por la vida, en todo su sentido. Y esto implica reaprender a degustar, saborear y disfrutar de los alimentos. Esta actitud, a su vez, conlleva la valoración de la calidad de los alimentos y la calidad en su preparación. Y esta predilección por la calidad, hace que prefieras la comida sana frente a la comida rápida. Lo que te llevará inevitablemente a buscar el disfrute y la calidad en todos los aspectos de tu vida.

Con esta actitud, empezando por algo tan básico como es la comida, poco a poco, o simultáneamente, preferiremos vivir de forma más lenta, más auténtica. La consecuencia es que haremos frente al estrés y al ritmo de vida acelerado que hemos creado. Y el resultado será que tenderemos a tener una mejor salud tanto física como mental.

Si estos motivos no te son suficientes, prueba una experiencia Slowfood y compárala con la fast food que ya conoces. Para ello, en España cuentas ya con algunos restaurantes que siguen esta forma de cocinar y ver la vida. Por citar solo algunos: en Barcelona, por ejemplo, tienes el Cinc Sentits, Somorrostro, Rasoterra, Allium y Monvínic. En Madrid puedes visitar y degustar esta filosofía en el restaurante El Padre, el Slow Mex o el Bumpgreen.

La lista sigue. En casi todas las provincias encontrarás un restaurante Slowfood, por lo que no tienes excusa. Prueba a tener una Slowlife empezando por la comida. Te aseguramos que no te arrepentirás.

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