A la mayoría de las personas nos gusta viajar. La actividad de descubrir, observar y disfrutar de lugares nuevos despierta un sinfín de estímulos en nuestro cuerpo. Y casi todos ellos placenteros. Pero hay muchas maneras de viajar. Podríamos decir que tantas como viajeros hay en el mundo.

En el siguiente texto nos preguntaremos sobre las diferencias entre viajar y hacer turismo. Si es que realmente existen. ¿Tú qué te consideras, viajero o turista?

Qué es el turismo

Comencemos por ver qué dicen los expertos. La Organización Mundial del Turismo (OMT), el organismo que engloba tanto a los gobiernos como a las principales empresas y asociaciones del sector, define de la siguiente manera el concepto de turismo:

El turismo es un fenómeno social, cultural y económico relacionado con el movimiento de las personas a lugares que se encuentran fuera de su lugar de residencia habitual por motivos personales o de negocios/profesionales. Estas personas se denominan visitantes (que pueden ser turistas o excursionistas; residentes o no residentes) y el turismo tiene que ver con sus actividades, de las cuales algunas implican un gasto turístico

Por otro lado, la OMT define el concepto de turista o visitante –no hace distinción entre ambos términos- como el de aquella persona que “viaja a un destino principal distinto al de su entorno habitual, por una duración inferior a un año, con cualquier finalidad principal (ocio, negocios u otro motivo personal) que no sea la de ser empleado por una entidad residente en el país o lugar visitados”. En este sentido, la agencia vinculada a las Naciones Unidas, diferencia entre el turista (“o visitante que pernocta”) y el excursionista (“visitante del día”).

Por tanto, oficialmente no hay distinción alguna entre hacer turismo y viajar. Sin embargo ambos términos sí tienen sentidos o matices diferenciados para mucha gente. Vamos a ver en qué consisten…

Diferencias entre turista y viajero

Una diferencia importante si pensamos simultáneamente en ambas palabras tiene que ver con la previsión del viaje antes de salir hacia el destino. El turista acostumbra a preparar (o conocer) anticipadamente el itinerario que va a seguir, el transporte que va a utilizar y el alojamiento donde va a pernoctar.

El viajero, por su parte, suele preocuparse menos de estos temas antes de salir de casa. Porque su experiencia implica una mayor dosis de improvisación… y, por qué no decirlo, de aventura.

Si pensamos en el equipaje ambos conceptos también tienen diferencias. El viajero suele trasladarse por el mundo con menos peso. En parte porque, a diferencia del turista, sabe que tendrá que cargar con él en todo momento y en múltiples situaciones imprevistas: de ahí sale el concepto de mochilero, o viajero que lleva siempre encima su mochila allá donde va.

filosofía viajera

Otra cuestión que los separa tiene que ver con las expectativas del viaje. El turista acostumbra a viajar con una especie de check list sobre lo que quiere ver y hacer. De esta manera se asegura que visitará todos los lugares relevantes del destino que está visitando.

En cambio, el viajero va tomando decisiones sobre lo que hacer en el día a día. Probablemente porque dispone de más tiempo en su viaje y piensa que siempre podrá volver al lugar que está conociendo en ese momento.

En la mayoría de estas distinciones podemos ver un rasgo común: el viajero tiene más tiempo para vivir esta experiencia mientras que el turista se mueve en unos márgenes más estrechos, que le llevan a priorizar aspectos diferentes.

Filosofía viajera

En ocasiones se cae en el error de utilizar el término turista como algo peyorativo. Esto no debería ser así porque, como hemos visto, los estilos de viaje vienen marcados en muchas ocasiones por las posibilidades y circunstancias de cada uno.

Lo que sí habría de ser común para todo turista/viajero es algo que podríamos bautizar como filosofía viajera. Esta idea resume una actitud frente al viaje. La cual consiste en el respeto a los lugares que estás visitando (y ello incluye a las ciudades, pueblos o parajes naturales que visitas, pero también a la gente que te vas encontrando por el camino). Esta filosofía o estos códigos de conducta han de ser aplicables a cualquier persona que sale de su “entorno habitual”.

Tipos de turista

tipos de turistas

Dicho todo esto, existen muchos tipos de turista o viajero según aquello que prioricemos de la experiencia. Hace unos años la empresa Amadeus, grupo tecnológico especializado en la industria del turismo, esbozó cinco tipos de turistas que, según su criterio, se consolidarán de aquí a 2030. Y que están basados en las prioridades de cada perfil. ¿Tú con cuál te identificas?

  • Cultura. Personas que buscan una inmersión total en los países a los que viajan. Esto pasa por conocer lugares y gentes auténticos, alejados de las rutas del turismo masivo. En la búsqueda de esta autenticidad prefieren no planear demasiado el viaje y dejarse guiar por la intuición o el azar. Aunque solemos asociarlo a viajeros jóvenes, cada vez más personas de edad avanzada formarán parte de este grupo.
  • Comodidad. Viajeros que prefieren no tener que preocuparse de tomar decisiones en el destino. En parte porque no disponen de demasiado tiempo, aunque sí de recursos económicos. Por ello utilizan intermediarios, como agencias de viajes y paquetes turísticos que les facilitan la vida.
  • Redes sociales. La tendencia de compartir cada detalle de los viajes irá a más. De tal manera que mucha gente los planificará teniendo como prioridad aquellos lugares que puedan compartir en sus perfiles virtuales. Por ejemplo a través de un selfie o un vídeo en directo. También priorizando los hoteles o restaurantes con una presencia online activa, dice el informe.
  • Compromiso social. Viajeros que priorizan la parte ética, cuidando aspectos como el impacto sobre el medio ambiente de sus viajes o el respeto a los derechos humanos en los países que visita. De esta manera exigirán transparencia a los negocios y servicios que utilicen, con el fin de asegurarse que coinciden con su compromiso social.
  • Lujo. Este tipo de viajero busca servicios y experiencias de máximo lujo. Y por tanto muy exclusivas. Se trata de viajeros con un alto poder adquisitivo, dispuestos a pagar cantidades muy elevadas en países lejanos. También priorizan el exotismo a la hora de elegir destino, con la idea de evitar lugares muy saturados turísticamente.

Seas turista cultural o viajero digital, disfruta de la experiencia con un seguro de viaje. Puede cubrir gastos médicos y hospitalarios y otros como prolongación de estancia, gastos de acompañante o regreso por enfermedad o accidente. Una dosis de tranquilidad para viajar seguro.

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Escrito por: FIATC Seguros
En FIATC trabajamos desde 1930 con una misión: diseñar y ofrecer servicios de previsión que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Y lo hacemos a través de nuestras actividades principales: los seguros, la salud y el servicio a las personas mayores.