Cuatro formas de viajar y disfrutar de unas vacaciones low-cost

Tal y como hemos explicado en otras ocasiones en este blog, viajar no está reñido con cuidar de nuestro bolsillo. Disfrutar de unas vacaciones low-cost, sea en solitario, en pareja, con amigos o en familia, es realmente posible. La clave está en planear nuestras próximas vacaciones con tiempo y apostando por opciones de viaje diferentes a las tradicionales.

Con el fin de ayudarte a la hora de idear unas vacaciones low-cost, en este texto te proponemos cuatro maneras de disfrutar de tu tiempo libre viajando y con un presupuesto no excesivo. Planes al alcance de la mayoría y que cada vez resultan más comunes entre viajeros de todas las edades y condiciones.

Intercambia tu casa para viajar donde desees  

En los últimos años una opción cada vez más popular, especialmente entre las familias -con y sin hijos-, es la de realizar intercambios de casas por periodos cortos de tiempo. El funcionamiento es sencillo: en vez de optar por un hotel u otro alojamiento tradicional, este tipo de viajeros intercambia su domicilio habitual (o su segunda residencia) con una familia o particular de otro lugar del mundo dispuesto a participar en el intercambio.

Entre las plataformas más habituales para realizar este tipo de intercambio hay que destacar a Lovehomeswap. Este portal, lanzado en 2011, ofrece más de 70.000 propiedades por todo el planeta y un sencillo procedimiento que permite conectar a usuarios de diferentes países. Los pasos son los siguientes:

  • Utilizar los filtros de su buscador para encontrar el tipo de propiedad que quieres (apartamento urbano, chalet residencial, casa en la montaña, etc.).
  • Añadir una descripción y fotos de tu casa.
  • Ponerte en contacto con otros usuarios para ver si están interesados.
  • Y, finalmente, confirmar el intercambio antes de hacer las maletas.

Otra empresa veterana en este tipo de servicio es Homeexchange, que cuenta con usuarios de hasta 150 países diferentes. Al igual que ocurre con Lovehomeswap, para añadir tu casa al listado de la web hay que pagar una pequeña tarifa anual (variable según los servicios a los que quieras acceder) que permite realizar un intercambio de este tipo en el momento del año que más te convenga a ti y a tu familia.

Couchsurfing: un fenómeno imparable entre los millenials

 En 2004, en el contexto de un Internet muy diferente al actual, salió a la luz una plataforma que llegó para cambiar la forma de viajar entre los más jóvenes. El couchsurfing es hoy un fenómeno global que agrupa a una comunidad de alrededor de unos 12 millones de miembros que ofrecen el sofá (de ahí el nombre, couchsurfing, que vendría a ser la traducción de ‘surfeando el sofá’) u otro espacio en su casa de manera gratuita. Los usuarios de este portal reciben a cambio esa misma invitación cuando viajan a otros puntos del planeta.

Como decíamos, a día de hoy esta opción de viaje sigue siendo muy popular entre viajeros jóvenes y mochileros. Sin embargo el boca-oreja entre miembros de esta comunidad está llevando cada vez más a otros perfiles de viajeros (parejas, viajeros por encima de los 40 años, etc.) a probar esta experiencia.

De hecho, más allá del ahorro económico que supone alojarse de manera gratuita en una ciudad que no es la propia, el couchsurfing ofrece sobre todo la oportunidad de conocer el lugar de la mano de un local, compartiendo sus conocimientos, su modo de vida y los secretos de la ciudad en la que vive.

Voluntariado a cambio de comida y alojamiento

Una tercera opción muy atractiva económicamente a la hora de viajar es emplear tu tiempo libre en hacer un voluntariado. De hecho existen múltiples opciones para disfrutar de este tipo de vacaciones alternativas, en las que por lo general puedes ahorrarte tanto el alojamiento como la comida a cambio de unas cuantas horas de trabajo.

Entre las plataformas más populares destaca Workaway, un portal que actúa como intermediario entre más de 30.000 anfitriones en 170 países y voluntarios dispuestos a echar una mano en sus proyectos. Dentro de estos proyectos hay una variedad enorme de opciones: ONGs, comunidades sociales, escuelas, iniciativas medioambientales, etc.

Con un planteamiento similar funciona la red internacional WWOOF (sus integrantes son conocidos como wwoofers), centrada en el trabajo voluntario dentro de granjas repartidas por todo el mundo. A cambio de unas horas diarias de trabajo –idealmente pactadas previamente con el anfitrión- los voluntarios reciben techo, comida y la posibilidad de conocer nuevos lugares de la mano de gente local, siempre bajo un espíritu pausado y de aprendizaje mutuo.

Experiencias rurales a un precio económico

Para acabar este repaso hemos elegido otra opción especialmente ecológica y sostenible. Tanto en España como en Europa existen a día de hoy múltiples alojamientos en el entorno rural que permiten pasar unas vacaciones plenas de tranquilidad y a precios económicos.

En nuestro país el portal Ecotur agrupa una gran variedad de opciones repartidas por toda la geografía española que se engloban bajo el concepto de agroturismo. Es decir turismo sostenible en zonas rurales bajo un espíritu de aprendizaje mutuo. En este sentido,esta opción cada vez es más popular para familias con niños pequeños que quieren disfrutar de su tiempo libre juntos lejos del asfalto. 

Por último, y sin salirnos del entorno natural, recomendamos también aprovechar la extensa red de albergues nacionales e internacionales. Estos alojamientos resultan muy económicos si se cuenta con el carné de alberguista. Un plan ideal para conocer lugares espectaculares sin rascarnos demasiado el bolsillo.

Finalmente, y antes de cerrar del todo las maletas, desde FIATC Seguros recomendamos contar con un seguro de viaje siempre que nos desplazamos lejos de nuestro lugar de residencia. Esta es la mejor forma de evitar sustos e imprevistos mientras disfrutamos de nuestras merecidas vacaciones low-cost. 

CUATRO FORMAS DE VIAJAR Y DISFRUTAR DE UNAS VACACIONES LOW-COST
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